Divisas

El dólar cede más terreno por temor a que China se pase al euro

El euro rompió ayer su récord y situó el máximo histórico en 1,473 dólares. El rumor en el mercado de que China planea diversificar sus reservas y la rotura de resistencias técnicas están detrás del vigor del euro. La divisa americana tocó ayer mínimos frente a la cesta que contiene las 16 divisas más importantes del mundo.

A revisar -otra vez- todas las previsiones de los analistas sobre el tipo de cambio del euro y el dólar. La rotura de la resistencia técnica de 1,457 dólares por unidad, una barrera que muchos estrategas creían sólida, propició ayer un ascenso meteórico de la divisa comunitaria, que llegó a cotizar a 1,473 dólares, aunque luego se situó cerca de 1,467 dólares. 'Cuando se rompen las resistencias técnicas, todo es posible y el euro se está alejando cada vez más de sus niveles de equilibrio. Llegar a 1,5 dólares es ahora factible', explica José Luis Martínez Campuzano, analista de Citigroup.

Junto al factor puramente de mercado, se junta otro político. Unas declaraciones en rueda de prensa del subdirector del banco central chino, Xu Jiang, dieron carburante al castigo contra el dólar. Jiang afirmó que su país diversificará sus reservas en divisas 'favoreciendo a las monedas que se están comportando mejor, frente a las que llevan un peor recorrido' y, acto seguido, señaló que 'el dólar está perdiendo su estatus como divisa del mundo'.

China posee el 25% de las reservas mundiales en divisas y más de 400.000 millones de dólares en bonos de EE UU. En su estrategia de diversificación de riesgos, el Gobierno chino irá deshaciendo posiciones en dólares, aportando presión añadida contra la divisa americana.

El máximo de la divisa de la UE llegó con los rumores de que Pekín diversificará reservas

Eso sí, lo cierto es que el dólar sigue mandando. Los datos del Banco de Basilea ponen de manifiesto que la moneda estadounidense participa en más del 86% de las transacciones mundiales en divisas, muy por encima del 37% del euro o del 16,5% del yen japonés. Pero el billete verde no se ha apreciado este año contra ninguna de las 16 monedas más importantes del mundo. Respecto al euro cede un 11,15% este año, pero también pierde un 5,2% al cambio con el yen, un 7,4% en el cruce con la libra y un 27% frente al dólar canadiense.

Ayer tocó mínimo histórico frente a la cesta que contiene estas 16 divisas; hizo el cambio más bajo en 26 años frente a la libra y la corona noruega, en 23 frente al dólar australiano y el más bajo frente al dólar canadiense desde que el tipo de cambio es variable.

La crisis inmobiliaria que ha desencadenado la avalancha de impagos en créditos de alto riesgo, las hipotecas subprime y la consecuente contracción del crédito está haciendo estragos en la economía. La Fed bajó los tipos la semana pasada hasta el 4,5%, mientras que el BCE se ha visto obligado a contener los tipos en el 4%. Precisamente el banco central se reúne hoy para tomar una decisión sobre el precio del dinero, aunque no se esperan cambios.

'Todo el mundo está del lado de vender dólares y comprar euros y cualquier noticia vale como argumento para justificar esa estrategia', asegura José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. Las expectativas de los inversores son una variable fundamental en el tipo de cambio. 'Si todo el mercado ve el euro a 1,5 dólares, entonces la moneda va a alcanzar ese nivel', explica Díez.

Los elementos que entran en juego

Tipos de interés

Las perspectivas de evolución del precio del dinero son determinantes para el tipo de cambio. Por ejemplo, EE UU debería elevar los tipos si quiere fortalecer el atractivo del dólar. Pero esa opción es altamente improbable, dada la crisis económica en ciernes en el país. General Motors publicó ayer mismo uno de los peores resultados de la historia: pérdidas trimestrales de 27.000 millones.

El peso de Asia

Japón y China no sólo tienen las mayores reservas del mundo en divisas, también son los mayores financiadores de EE UU, más de un billón de dólares, prácticamente el PIB de España. Estos dos países asiáticos podrían inundar el mundo de dólares haciendo que su valor se desplomase, pero un movimiento así sería tan contraproducente para sus propias economías, que la opción está descartada de momento.

Exportaciones

Los exportadores de la eurozona están aguantando el chaparrón de la escalada del euro. Ahí cuentan factores como el alto valor añadido de los productos y el dato de que la moneda aún no ha corrido tanto contra otros socios principales, como Reino Unido y Suiza.