Petróleo

Se asoma a los 100 dólares por barril

El barril se asoma a la frontera de los 100 dólares por la presión de la demanda y la especulación. Un invierno frío puede traer más subidas en el precio.

Será insoportable para la economía. Es lo que se pensaba del precio del petróleo si el barril alcanzaba... los 50 dólares. El Brent, el crudo que se utiliza de referencia en Europa, llegó el jueves pasado a la cota récord de 91,7 dólares y cotizó el viernes por encima de la frontera de 92. Esta vez, la cotización sí que está en términos reales en los niveles que en la década de los setenta desencadenaron una recesión económica mundial. El ascenso es del orden del 80% desde los mínimos de enero. ¿Dónde parará la carrera del oro negro? El escenario económico de desaceleración global y los fundamentos de oferta y demanda hacen poco sostenible la coyuntura presente. Pero una miríada de factores, desde geopolíticos a puramente de mercado, invitan a olvidarse de pensar en una corrección significativa del precio a corto plazo.

'La necesidad de expandir la capacidad de producción y de motivar nuevas inversiones en la industria continuará presionando los precios al alza en el largo plazo. En el corto plazo, la previsión es que la cotización se modere hasta llegar a un entorno de 80 dólares por barril en el segundo trimestre, pero recuperando la senda alcista para acercarse a 95 dólares a finales del año', vaticina Jeffrey Currie, responsable de análisis de materias primas de Goldman Sachs.

El invierno es un momento estacionalmente duro para el mercado del petróleo, ya que en el hemisferio norte el consumo de gasóleo para calefacción suele generar un pico de la demanda. En una situación de por sí crítica, esto suele acarrear una subida adicional de los precios. Los datos de reservas de EE UU han apuntalado esta semana el miedo en el mercado. Los inventarios han caído en todos sus rubros y están por debajo del promedio de los últimos doce meses.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aprobó en septiembre pasado un incremento de 5000.000 barriles diarios en sus cuotas de producción, elevándolas hasta un objetivo de 27,5 millones de unidades al día. Esa decisión entró oficialmente en vigor este jueves pasado. Datos del mercado ponen de manifiesto, sin embargo, que ese objetivo de producción ya estaba siendo superado en agosto.

La explicación es sencilla. Los países de la OPEP (Angola, Arabia Saudí, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irak, Irán, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela) son soberanos en sus decisiones y todos ellos dependientes en grado sumo de las exportaciones petrolíferas (520.000 millones de dólares en 2006), por lo que, sobre todo cuando el precio es alto, sobrepasan los compromisos de extracción.

El acuerdo de la OPEP es insuficiente para los expertos. 'La demanda en invierno puede aumentar entre 1 millón de barriles y 1,5 millones de barriles al día respecto al promedio habitual', apunta Muhammad-Ali Zainy, analista senior de la consultora CGES. 'Si la OPEP no incrementa el suministro, podemos ver el petróleo en 100 dólares por barril', advierte este experto.

La cotización actual del petróleo figuraba hasta hace poco tiempo en escenarios de hecatombe, como el cierre del estrecho de Hormuz, por donde pasa el 95% del crudo que se exporta desde Oriente Próximo. A pesar de ello, la economía está aguantando el tirón bastante bien. 'Hace cinco años, yo y otros analistas habríamos dicho que un petróleo a 40 dólares infligiría un daño significativo a la economía mundial. Desde entonces hemos visto el precio subir y subir un 280% entre 2002 y 2007 y el mundo permanece virtualmente inmune. Nadie sabe realmente por qué. Es cierto que la demanda de energía tiene un elevado componente de inelasticidad. Se trata de una materia prima vital y de difícil sustitución. El riesgo es que el precio supere un punto determinado y el equilibrio se rompa', avisa Stephen Thornber, gestor de Threadneedle.

Hay elementos diferenciadores de épocas pasadas, como la renombrada crisis de los setenta. 'Entonces, el precio del petróleo se multiplicó por 20 en cuestión de semanas y esta vez se ha multiplicado por tres y en más tiempo. Además, el crudo representaba una tercera parte de nuestras importaciones y hoy es el 6%. Entonces fue un cártel (la OPEP) el que cerró el grifo y hoy es la fuerza de mercado' matiza Xavier Mena, de la escuela de negocios Esade. 'Pero claro, claro que se va a notar y se va a ir trasladando poco a poco precios', aventura.

'En EE UU, un barril a 70 dólares equivale a tres dólares por galón de gasolina e históricamente siempre hemos visto una respuesta negativa del consumidor americano en cuanto se rebasa esa cifra', pone como ejemplo John Coyle, gestor de Schroders. De momento, no ha sucedido nada dramático. Pero la preocupación aumenta. En España, asociaciones profesionales como la patronal de los transportistas Fenadismer o agrupaciones agrarias como COAG o la UPA confirman que observan el panorama con inquietud creciente. El problema del petróleo es que, como apuntan desde Inversis, es uno de los activos con más catalizadores del mundo. Son múltiples los factores que pueden impulsar el precio hacia arriba. La diferencia con otras inversiones es que si el precio se desboca, no pierden sólo los que hayan hecho la apuesta equivocada; el contagio se extiende por todo el tejido económico.

ETF para sacar tajada

Goldman Sachs ha aconsejado su clientes que realicen beneficios en activos del petróleo. 'Esto no se ha terminado, pero a corto plazo los riesgos son más a la baja que al alza'.

Para el ciudadano de la calle el negocio mundial de futuros del crudo está más allá de su alcance. Entre otras cosas, se exige ser socio del mercado y tener capacidad, si llegara el caso, para almacenar unos 200.000 barriles de petróleo.

La exposición en Bolsa a petroleras es una forma imperfecta de capturar la carrera de un barril desbocado. Una muestra: Exxon, la mayor empresa del mundo, sube un 20% desde enero, mientras que el Brent gana un 50%. Los ETF (Exchange Traded Funds) o fondos cotizados proporcionan una solución. Así, el ETF Brent de Londres sube este año más de un 45%. Ningún fondo del crudo cotiza en España. Se puede jugar esta carta con ETF extranjeros -caros en comisiones- o a través de opciones o warrants.

Una amistad que cambió la Historia

Una guerra sin final a la vista y EE UU cada vez más sediento de petróleo. No, no se trata del actual conflicto iraquí, sino de la II Guerra Mundial. Otoño de 1943. Los príncipes saudíes Faisal y Khalid recorren fascinados la costa oeste americana; su cicerone, el vicepresidente Harry Truman. De vuelta al hogar, los dos jóvenes cuentan maravillas a su padre sobre América y también una curiosidad: el presidente Franklin D. Roosevelt es un apasionado filatélico. El rey Abdul Aziz le envió al líder americano una serie única de sellos saudíes. Comenzaba una amistad que garantizaría a Occidente petróleo a precio de saldo durante décadas.

Durante la guerra, EE UU había suministrado el 90% del petróleo que consumieron los ejércitos aliados. El esfuerzo bélico puso las reservas americanas de crudo en una situación crítica. Fue entonces cuando Roosevelt decidió colocar a Arabia Saudí en su 'pensamiento de largo plazo'.

El proceso llevó años y culminó el 14 de febrero de 1945 en un encuentro en el canal de Suez sobre la cubierta del destructor USS Quincy. Los excelentes modales de patricio neoyorquino de Roosevelt facilitaron una inmediata conexión entre dos hombres tan diferentes como la noche y el día. Aunque el presidente no consiguió que Aziz respaldara la creación de un Estado judío en Palestina (el rey saudí predijo con acierto que sería un constante derramamiento de sangre), sí logró algo vital: un aliado estratégico que suministró a EE UU crudo barato hasta que el apoyo americano a Israel en la guerra del Yom Kippur (1973) hizo virar el rumbo.

La formación del precio. Fuerzas de mercado y especuladores

La factura del miedo. El estrecho vínculo entre geopolítica y petróleo -medio siglo de crudo nacionalizado no han servido para llevar la estabilidad a Oriente Próximo- ha repercutido siempre en la cotización del barril. Desde la OPEP se cifra en hasta 20 dólares por barril la prima de riesgo y especulativa que soporta el crudo. Aunque dicha información no resultase exagerada, eso implicaría que el precio de mercado estaría en 70 dólares; la media de los últimos cinco años es de 42.

Especuladores en el mercado. 'Se ha especulado mucho acerca del peso de los inversores no comerciales en la demanda. Pese a operar con grandes sumas de dinero, ellos solos no pueden marcar la tendencia. La fuerza de la demanda y oferta real les barrería del sistema', sentencia Ignacio Dolz de Espejo, de Morgan Stanley. Es difícil establecer cuál es la incidencia de los especuladores en el precio del petróleo. Los expertos sí confirman que las posiciones de hedge funds y otros operadores contribuyen a exacerbar los picos de la cotización. Para hacerse una idea, basta el dato que en el mercados de Londres y Nueva York se negocia diariamente un volumen dos o tres veces superior al petróleo que realmente se consume.

La economía real. El consumo energético por unidad de PIB en la OCDE se ha reducido a la mitad en los últimos 40 años. Pero las economías asiáticas representan ya más de la mitad del aumento de la demanda de petróleo en la última década, con una industria intensiva en hidrocarburos y sin ninguna clase de eficiencia energética. La AIE prevé que China sea en 2015 el mayor contaminante del mundo, con unas emisiones de Co2 de 6,4 gigatones, un 70% más de lo que emite hoy EE UU.

Extracción ajustada. La producción va siempre por detrás de la demanda (un 1% por debajo según la AIE), a pesar de estar al máximo nivel de capacidad. De hecho, en estos momentos no existe en la práctica capacidad excedente en caso de que hubiera una brusca interrupción del suministro en alguno de los proveedores.

La escalada del barril, un agujero para el bolsillo

Cualquiera lo nota. En las compras cotidianas todo el mundo empieza a percibir que la cartera da cada vez para menos. Esa sensación empieza a materializarse en los grandes números de la economía. El dato adelantado de IPC de octubre refleja un incremento mensual de nueve puntos básicos en la cesta de la compra: pasa del 2,7% de septiembre al 3,6% provisional. Si el dato se confirma, supondrá el mayor aumento desde que el euro circula entre los consumidores.

Entre agosto y septiembre, el gasóleo de automoción y la gasolina sin plomo se encarecieron en el mercado mayorista un 15,9% y 11,8%, según cifras de la UE. El pacto del Gobierno con agricultores y transportistas palia la situación en esos sectores. Pero el precio de esa paz social se eleva cada día.

Consumo, oferta y futuro

La demanda. La cara más visible del petróleo es el consumo de carburantes para el transporte. Pero los derivados del crudo penetran hasta la raíz de la vida moderna: son imprescindibles para la elaboración de plásticos, fertilizantes, detergentes, fibras textiles, lentes de contacto, productos de belleza personal e incluso discos de DVD. En cifras gruesas, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) cifra en 85,9 millones de barriles diarios el consumo medio de este año y en 88 el de 2008. En ese escenario, las emergentes economías asiáticas juegan un papel determinante. India y China representan ya un 12% de la demanda mundial de petróleo. La AIE prevé que, para 2030, esa cuota rebasará el 20%.

La producción. Seis años consecutivos de petróleo al alza han impulsado tanto el desarrollo de energías alternativas como la explotación de yacimientos antes no rentables. El hecho, no obstante, es que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), compuesta por 12 miembros, aún aporta el 42% del crudo que se bombea en el mundo. Poco consuelo es para Occidente el resurgir de Rusia (produce 10,2 millones de barriles al día), un socio no excesivamente fiable.

Las reservas. Quedaría petróleo para los próximos 40 años, en el supuesto (improbable) de que se mantuviesen los actuales ratios de consumo y de que no se descubriese nada más (algo más cercano a la realidad). En cualquier caso, quien seguirá mandando es Arabia Saudí, posee reservas probadas de 264.300 millones de barriles. Canadá, el Caspio, África subsahariana y la costa atlántica de Suramérica copan las esperanzas de yacimientos futuros.