Secretos de despacho

Desenfado en Domestika

Wenceslao Sanz dirige un foro de diseño gráfico, sin ataduras ni convencionalismos

El despacho de Wenceslao Sanz, fundador y responsable de Domestika, un foro de diseñadores gráficos, trabaja en un espacio diáfano, desenfadado y sencillo, dentro de un edificio histórico en la madrileña plaza de Santa Ana. Se mudó el pasado verano, una vez que los anteriores inquilinos, la agencia de publicidad Saatchi & Saatchi, se mudó a otro espacio. 'El lugar en el que trabajamos es muy importante, pero lo que más valoro es la luz natural', reconoce Sanz, madrileño de 33 años.

En su anterior oficina no disponía de ese recurso y eso minaba su rendimiento, 'la luz artificial me baja la energía, necesito la luz del día'. También asegura ser un maniático del orden, y de que todo esté en su sitio. 'No llega a ser enfermizo, pero si reconozco que soy una persona muy quisquillosa con este tema'. Y relaciona esta manía con el diseño gráfico que le gusta, procedente de la escuela suiza, 'que es cuadriculado y muy limpio'.

Wenceslao Sanz viste de manera informal, 'el traje aquí brilla por su ausencia', y su trato es sencillo, alejado de todo tipo de afectación. 'Aunque tengo que hacer labores de ejecutivo, lo que menos me gusta es llevar los temas económicos. Lo que realmente necesito a la hora de trabajar, además de un ordenador, es gente con las mismas inquietudes que yo'. Y entre esos objetivos no está ser el ejecutivo más rico del planeta, sino convertir el foro de Domestika en una referencia para los 11.000 socios registrados. 'Queremos ser una comunidad que presta servicios, formación e información, así como ofertas de empleo, de manera gratuita a sus asociados. Queremos ser una referencia'.

En breve, tienen previsto lanzar al mercado la tarjeta Domestika, con descuentos en formación, en hardware y en software; así como una tienda online, en la que se puedan adquirir objetos de diseño y obras de arte. También quiere lanzar una revista en internet con entrevistas a los principales diseñadores del mundo. 'Queremos estar a la última de lo que se hace en España y en el mundo'. Para poner todo ello en marcha, su intención es convertir su organización en una fundación, 'ya que nuestra filosofía es la de compartir, ofrecer cosas gratuitas de diseño'.

Aclara Sanz que ni él, ni el resto de los socios, se dedica a este negocio por dinero, sino porque 'nos gusta el diseño y lo que hacemos'. En este sentido, apunta que 'podríamos estar ganando más dinero en otro sitio, pero hacer un trabajo que no te gusta, al final te quema y no te compensa'. Es por ello que tampoco considera su trabajo como tal. 'No tengo horarios y lo que es hago es mi verdadera afición, a la que le dedico todo mi tiempo'.

La idea de Domestika nació hace unos seis años, a través de una serie de intercambio de correos electrónicos de personas que se conocían personalmente o a través de la red, con el fin de montar una agrupación con los mismos intereses y afinidades. 'Nuestro interés es promocionar el diseño en España, pero también en otros países como México y Argentina'. Al principio comenzaron unos 15 socios, pero finalmente se quedaron cinco. Una de las iniciativas, de las que este grupo de profesionales se siente más orgulloso es del congreso MADinSPAIN, celebrado el pasado mes de septiembre en Madrid y que ha reunido durante dos días a los mejores diseñadores de páginas webs nacionales e internacionales del momento. A la cita acudieron más de un millar de personas. 'Es nuestra principal tarjeta de visita, y hemos comprobado el tirón que estamos teniendo entre el colectivo de gente que trabaja en nuestro sector'.

Wenceslao Sanz estudió Publicidad y Relaciones Públicas, pero desde pequeño empezó a familiarizarse con el diseño, ya que su padre trabajaba en una serigrafía y le llevaba a casa carteles. 'Al principio quería trabajar en publicidad, pero después de pasar por varias empresas, entre ellas alguna farmacéutica, encontré mi verdadero camino, en el diseño gráfico'.

Portadas de discos de jazz

Tiene claros cuáles son los tesoros que le han acompañado, y que le seguirán, en su trayectoria: las portadas de los discos de jazz. 'Contienen verdadero arte. Mi casa la tengo decorada con estas cubiertas', afirma Wenceslao Sanz, mientras va mostrando y recreándose en la belleza de los diseños, que tiene en su mesa de trabajo. Es más, tiene dos volúmenes, que adquirió recientemente en un viaje a Londres, y que contienen y analiza el diseño de los estuches de estos discos. 'A pesar de que muchos son muy antiguos, son totalmente innovadores', afirma. Esta afición no se limita sólo al jazz, sino que también abarca la música rap.

También confiesa ser fanático de las zapatillas de deporte. 'Tengo más de 30 pares de modelos guardados, algunos de ellos sin estrenar, y algunos de coleccionista'. Otra afición son los deportes en general, y el baloncesto en particular. 'Tengo aficiones muy concretas y definidas. También me encanta la música, el cine y, por supuesto, el diseño'. Y si hubiera tenido la oportunidad de dedicarse a otra cosa, no lo duda: habría sido director de cine.