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La empresa como una segunda seguridad social

El directivo demandará cada vez más servicios para atender el día a día de su familia

El salario sigue siendo la principal preocupación del empleado español, pero cada vez menos. Un estudio europeo sobre clima laboral elaborado por la firma de servicios empresariales Accor refleja inquietudes que no aparecían en ediciones anteriores de la encuesta. Así, los ingresos son la primera restricción a la que se enfrentan el 28% de los trabajadores españoles, pero un 21% asegura estar más preocupado por el cuidado de los hijos cuando se les pregunta qué parcela de su vida se resiente más a causa del tiempo que dedica a su trabajo. Un 11% dice, por primera vez también, que no tiene tiempo de ocuparse de cuestiones domésticas, y un 3% coloca como primera restricción el cuidado de amigos o parientes enfermos.

'La empresa se va a convertir en España en una especie de segunda seguridad social, a la que los empleados les van a pedir cada vez más en cuestiones no salariales', explica Pedro Nevado, director de Ipsos. 'Estamos en el camino de la equiparación salarial con otros países de Europa Occidental, y cuando esta fase acabe, la retribución monetaria no va a poder seguir creciendo, así que el directivo empezará a solicitar a su empresa que le ayude en parcelas que le van a proporcionar una mayor calidad de vida'.

La introducción de un esquema salarial con retribución variable es un hecho en los estamentos más altos de las plantillas de las empresas de países como Francia y EE UU. 'En ellos es habitual que una parte importante del salario sean coches, alquileres de casa y seguros médicos', explica Nevado. Pero para el director de la consultora Ipsos, la sociedad española tiene matices que van a provocar que las demandas de los directivos de aquí tengan un acento más social. 'La familia en España ha sido, y todavía es, un elemento clave para que todo funcione, la incorporación de la mujer al trabajo ha provocado un cambio muy radical y muy rápido. Antes la familia abarcaba todo y el estado no se responsabilizaba de nada. Ahora la familia empieza a no poder solucionarlo todo y está claro que el estado no va a asumir nuevas parcelas'. ¿Quién lo hará entonces? En la hipótesis de Nevado, será la empresa la que llene parcialmente ese vacío, introduciendo los beneficios sociales en el salario del ejecutivo a través de la retribución variable.

Este tipo de peticiones (ayuda en la organización de la vida diaria, en el cuidado de hijos y familiares dependientes) surge entre el 36% de los trabajadores españoles que, según el barómetro, están satisfechos con su salario. El porcentaje es considerablemente menor que el que arrojaba la encuesta en 2005, cuando el 57% de los empleados consideraba que la retribución recibida era justa. 'Desde 2005 no se percibe una mejora en la calidad de vida en el trabajo, ni en los salarios', explica Nevado, que presentó los datos del barómetro en la jornada Retribución flexible y satisfacción del empleado organizada en Barcelona por la patronal Fomento del trabajo y Accor.

Para Gonzalo Fernández, del gabinete de abogados Garrigues, la clave de un buen sistema de retribución flexible es que genere un incremento de salario neto sin que suponga un aumento del salario bruto que paga la empresa. En la actualidad los pagos que están fiscalmente exentos (con límite de cuantía) son los tickets restaurante; el seguro médico, de vida o de accidentes; el pago a guarderías; la adquisición de ordenadores; el pago de la conexión a internet y la formación. El alquiler de vivienda y el renting tienen un tratamiento fiscal ventajoso.

Una posible vía para ofrecer a los directivos la retribución flexible de carácter asistencial es la contratación de seguros médicos que contenga un abanico de servicios de ayuda a la familia. Según Nevado, durante los próximos años asistiremos a un progresivo aumento de empresas (con plantillas de más de 50 empleados) que los incluirán como posibilidad retributiva.