Salario mínimo

Solbes apoya subir el salario mínimo a 800 euros en 2012 si el contexto es favorable

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, considera razonable que al final de la próxima legislatura el Salario Mínimo Interprofesional se sitúe en 800 euros aunque cree que no se deberían comprometer cifras exactas en el actual contexto de ¢incertidumbre económica¢. ¢Lo que me preocupa son los compromisos muy definidos en un plazo determinado, cuatro o cinco años y en un contexto de incertidumbre económica como el que estamos¢, ha dicho en una entrevista en RNE.

Solbes se mostró partidario de incrementar el SMI en la medida en la que ese alza pueda ser absorbida por la economía, dentro de las circunstancias de cada momento.

Actualmente el SMI está situado en 570,6 euros al mes, pero llegará a los 600 euros en 2008, de acuerdo con el compromiso adquirido por el Gobierno con los agentes sociales. El Ministro de Trabajo, Jesús Caldera, ha asegurado que el programa del PSOE para las próximas elecciones de marzo se comprometerá a alcanzar los 800 euros en 2012.

¢Es verdad que (el SMI) afecta a un número reducido de personas, pero también afecta indirectamente a todos los que están vinculados con los salarios más bajos. Y si subes el mínimo en cantidades importantes, los salarios más bajos también tienes que subirlos y ahí ya se pueden plantear problemas de competitividad en cierto tipo de actividades¢, precisó Solbes.

¢Mi comentario, que no crítica, no va en la dirección de que esté en contra de la subida del SMI. Yo estoy a favor de la subida del SMI que pueda absorber la economía en función de las circunstancias de cada momento. Y a mí lo que me preocupa son compromisos muy definidos en un plazo determinado, de cuatro o cinco años, en un contexto de incertidumbre económica como el que estamos¢, añadió.

CC.OO. y UGT han propuesto subir el salario mínimo interprofesional un 8% anual durante los próximos ocho ejercicios, lo que situaría su cuantía en 816,5 euros mensuales en 2012 y en 1.111,1 euros en 2016, el equivalente al 60% del salario medio neto recomendado por la Carta Social Europea.