Mercados

La inversión en materias primas, una opción de alto interés en tiempo de crisis

En tiempos de extrema volatilidad en los mercados los inversores buscan rentabilidad en valores alternativos. Con el petróleo en zona de máximos y el oro en su precio récord en 28 años, las materias primas se configuran como un sector de gran atractivo.

En lo que va de año, gran parte de estos productos han experimentado grandes alzas. La plata se ha revalorizado un 5%, el paladio un 6%, el platino un 21% y el cobre un 33%, pero este fenómeno no se produce sólo en los metales; desde enero, el precio de la soja ha repuntado un 30% y el del trigo un 66%. A la hora de invertir, los expertos recomiendan tenerlas en cuenta para diversificar las carteras, ya que auguran que los precios seguirán al alza, pero siempre con cautela y con una exposición reducida.

El mercado de las materias primas (o commodities) está experimentado un rally alcista en los últimos meses debido, según los analistas, a diversos factores. La demanda de países emergentes como China e India ha disparado el precio de los productos agrícolas para su consumo como alimento, mientras que su industria necesita grandes cantidades de metales, minerales y recursos energéticos. Según Juan Ramón Caridad, de Atlas Capital, ¢la inversión en materias agrícolas está en auge por la fuerte demanda de los países asiáticos. El año pasado hubo relativas malas cosechas, por lo que los inventarios están muy ajustados¢. En este sentido, Antonia Conde, analista de Renta 4, afirma que ¢los países emergentes disponen cada vez de mayor renta e incluso están cambiando su alimentación. El hecho de que demanden más carne ya incrementa el consumo de cereales¢.

Por otro lado, para el experto de Atlas Capital, la debilidad del dólar supone otro aliciente más para invertir en materias primas. ¢Los precios de estos productos dependen de los costes de transacción, sobre todo del transporte. Que el dólar demuestre debilidad es muy buena noticia, porque abarata este tipo de costes¢. Para otros analistas, el auge de este mercado se debe a la inelasticidad de la oferta. ¢El problema es que su precio depende más de la escasez de producción que de un exceso de demanda¢, explica Iván Díez de Capital atWork.

Los analistas recomiendan, aparte de la tradicional inversión en oro o en petróleo, apostar por productos agrícolas (trigo, maíz y azúcar) usados tanto para consumo alimenticio como para la producción de biocombustibles. En cuanto a los metales, destaca la demanda de aluminio, cobre y níquel. Incluso se está invirtiendo en materiales como el paladio o el berilio, necesarios en la industria automovilística. Algunos expertos van más allá y aconsejan invertir en los países que las producen y las consumen, como ¢Brasil, algunos países del sudeste asiático y, dentro del mercado chino, en Hong Kong¢, según cita Víctor Alvargonzález, de Profim.

Desde el mercado auguran que, por el momento, la inversión en commodities seguirá su tendencia alcista, aunque advierten del riesgo que implica a largo plazo. ¢Las materias primas van a seguir teniendo recorrido en el futuro, aunque tienen una mayor volatilidad que otras inversiones tradicionales¢, apunta Antonia Conde. ¢Para una cartera tradicional recomendamos invertir sólo una pequeña parte en materias primas, no más de un 4% o un 5%¢.

También hay visiones negativas acerca de estos activos; el gestor del fondo M&G Global Basics, Graham French, considera que ¢las valoraciones de muchos subsectores del campo de las materias primas parecen ahora algo exageradas¢. De hecho, desde Capital atWork se desaconseja incluirlas en sus inversiones: ¢diversificar las carteras con ellas es entrar en la especulación. Sus precios están en máximos y las rentabilidades altas sólo se obtienen comprando a precios bajos¢.

Principales aplicaciones de las materias primas

Tanto los productos agrícolas como los metales, bien sean preciosos o no, tienen diferentes propiedades que sirven para distintos usos e industrias. En el caso del platino su producción es escasa, ya que sólo se encuentra en zonas de Rusia y Sudáfrica, pese a que soporta una demanda cada vez más creciente. La utilización de este metal es bastante amplia y se usa en joyería, automoción, vidrio y aplicaciones médicas. Tanto el paladio, como el platino y el berilio sirven para fabricar los catalizadores de los coches, gracias a lo que se logra reducir las emisiones contaminantes de los automóviles, y se usan también para otras aplicaciones industriales.

El cobre ha servido tradicionalmente para la construcción de tuberías, conducción del cableado eléctrico, o para la fabricación de los radiadores de los coches, aunque en los últimos tiempos ha sido sustituido por el plástico, el aluminio o la fibra óptica. El aluminio es uno de los metales más usados para todo tipo de actividades industriales. A pesar de que es bastante abundante, se ha llegado a considerar como un recurso estratégico en situaciones de conflicto. Por su parte, el níquel se usa para la fabricación del acero inoxidable, así como para las baterías de los móviles.

El agotamiento de los combustibles fósiles ha provocado la búsqueda de nuevas fuentes de energía. Materias primas como la soja, el trigo, el maíz o el azúcar se usan, tanto para como alimentos básicos, como para la fabricación de biocombustibles, ya sea bioetanol o el biodiésel que buscan hacerse con un nicho entre los carburantes, bien sea a través de mezclas con los derivados del petróleo o en su forma más pura.