Diversificación, la vacuna contra el parón del ladrillo
Las grandes compañías españolas del ladrillo y el hormigón no son ajenas al enfriamiento inmobiliario, aunque la mayoría puede decir ahora que lo vio venir y todas han diversificado su actividad a tiempo. La construcción pesa cada vez menos en la facturación de Ferrovial, ACS, Sacyr o FCC, y la suma de sus carteras de proyectos, en lo que toca al área residencial, apenas supone el 10% de ese negocio.
'Los pedidos en el área residencial caen, mientras el suelo sigue sin bajar de precio y el margen de beneficio es cada vez menor', explica un analista especializado en construcción, 'la obra civil es el clavo ardiendo al que se están agarrando las mayores constructoras, mientras las pequeñas afrontan la crisis sin capacidad para cambiar el paso y apuntar hacia otras actividades'.
Basta acudir a la foto fija de las seis mayores constructoras españolas, enmarcada en los resultados semestrales de 2007, para ratificar esa afirmación: la mayoría de las empresas ha antepuesto otros negocios al tradicional y levantar viviendas ha perdido protagonismo ante la obra civil.
Y así seguirá siendo durante los próximos trimestres a la vista de los contratos en cartera. De un total de 40.515 millones, que es el volumen relacionado con la construcción (obra civil, residencial y no residencial) que esperan mover ACS, Ferrovial, FCC, Sacyr, Acciona y OHL en los próximos 20 meses, sólo el 10% tiene que ver con la actividad residencial. Hace unos meses, al cierre de 2005, la cartera de proyectos de construcción de las seis grandes estaba valorada en 34.000 millones. Pero el 15% tenía que ver con el ladrillo.
Puestos a diseccionar cada caso, sólo ACS ha acrecentado notablemente sus expectativas en vivienda. La cartera del grupo en ese campo, valorada en 1.955 millones, sube un 25% si se compara con la del primer semestre de 2006. Sin embargo, la empresa, intensiva en sus inversiones en energía (Unión Fenosa e Iberdrola) y concesiones (Abertis), ha visto cómo su actividad como constructora adelgaza si se compara con la cifra total de negocios. Actualmente aporta un 34%, frente al 47% que suponía antes del verano de 2006. Hasta 13 puntos porcentuales abajo en sólo un año. Algo menos que ACS espera Ferrovial del negocio residencial, con viviendas en proyecto por 1.400 millones. En este caso, la cartera crece un 5,6% en el último año, mientras pierde fuelle el área de obra no residencial, al caer un 3%.
La entidad que controlan los Del Pino afronta los próximos meses con una división de construcción que pierde protagonismo desde el 50% de las ventas totales hasta un 35%. La compañía desinvirtió en 2006 al vender su negocio inmobiliario a Habitat, empresa en la que acaba de desembarcar con la compra del 20%.
'En realidad, la construcción residencial, sobre el total de la cartera de Ferrovial Agroman, se mantiene estable durante los últimos años, suponiendo un 17,3% en 2003 y un 16,6% en agosto de 2007. Es difícil adelantarse a lo que pasará en el actual contexto', citan fuentes internas de la empresa.
La pata inmobiliaria de Acciona, 'fuertemente relacionada con los ciclos del ladrillo', como reconocen desde la empresa, ya reflejó una fuerte ralentización cuando fueron publicadas las cuentas del primer semestre, pese a que Acciona Inmobiliaria elevó su facturación un 7%.
Las preventas de viviendas a junio de este año han disminuido para la empresa de los Entrecanales un 21,4% respecto a la primera mitad de 2006. Por otra parte, Acciona cuenta con una cartera de contratos de construcción por 5.232 millones, de la que el 68% depende de obra civil y apenas un 9% llega por la vía de nuevas viviendas.
Una ecuación semejante a la de Sacyr, donde los proyectos de infraestructuras suponen el 75,2% de su previsión de ingresos por la vía de la construcción. Para la compañía que preside Luis del Rivero, el 13% de esa cartera tiene que ver con el negocio no residencial y un 11,8% con la división de construcción residencial. Sacyr ya debe el 74% de la facturación a las autopistas en una fuerte apuesta por la diversificación que también la ha llevado a desembarcar en el terreno de la energía.
En FCC la facturación derivada de levantar urbanizaciones pasa de un 16,2% a algo menos del 14% sobre las ventas totales. Y el resultado global de la construcción en España evoluciona desde el 48,7% de la cifra de negocio en el primer semestre de 2006 al 47,7% actual. Respecto a la cartera, de los 8.869 millones en que están valorados los contratos de construcción de FCC, sólo el 7% viene de residencial. A finales de 2005 la cuota era superior al 10%.
El grupo de Villar Mir, por último, aparece como el más expuesto a la construcción, si bien debe a su presencia en obra civil más de la mitad del peso de sus contratos.
Las concesiones suponen un 10,5% sobre las ventas de OHL entre enero y julio; medio ambiente un 2,8% y desarrollos un 2,4%. Enfrente, el 83,3% de construcción. La empresa se enfrenta así a una merma en su cartera de pedidos del 4,1% en el área de construcción nacional y del 1,9% en la de internacional. 'A partir de 2008, y dentro del marco de la ejecución del Plan de Infraestructuras y Transportes 2005-2020, la obra civil desplazará a la edificación residencial como motor de crecimiento', argumenta la firma como esperanza a corto plazo.