Finanzas

La gran banca defiende su liquidez en plena tormenta financiera

BBVA, Banco Popular y Banesto coincidieron ayer en defender sus estrategias de negocio, pese a las turbulencias de los mercados. Insisten en su solidez y solvencia. Los tres aseguran haberse adelantado al cambio del ciclo inmobiliario y en ningún caso se sienten asfixiados en el interbancario. Hace pocas fechas, Santander también destacó la fortaleza de la banca española y descartó que las turbulencias financieras trastocaran sus planes.

El primero en salir a la palestra fue Santander. El pasado 13 de septiembre su vicepresidente y consejero delegado, Alfredo Sáenz, anunció las previsiones del grupo para los tres próximos ejercicios, hasta 2009. Ganar un 15% más anualmente en 2008 y 2009, y mantener la previsión de obtener un resultado de 8.000 millones, el 21% más este año sin plusvalías ni compras. Las turbulencias de los mercados ya habían hecho estragos en Estados Unidos. También en algunos bancos europeos.

El presidente de Santander, Emilio Botín, defendió un día después en el mismo foro, el Día del Inversor, la solidez del sector financiero español.

Ayer lo hicieron el director general financiero de Popular, Roberto Higuera, la presidente de Banesto, Ana Patricia Botín, y el consejero delegado de BBVA, José Ignacio Goirigolzarri. El foro era la Conferencia Anual de Banca que organiza Merrill Lynch en Londres.

Goirigolzarri aseguró que su grupo se había adelantado en ejercicios precedentes tanto a la crisis de liquidez por la que atraviesan los mercados como a la desaceleración hipotecaria. Tras afirmar que BBVA no tiene exposición alguna a activos subprime (hipotecas de alto riesgo), el ejecutivo destacó la importancia que tiene para el banco la gestión del riesgo, tanto de crédito como de mercado y de liquidez. Recordó que el 95% de los activos del banco están en países investment grade (de bajo riesgo), considerados fiables para las agencias.

El índice de morosidad del grupo se sitúa en el 0,86%, notablemente inferior al 2,43% de sus competidores de referencia, explicó Goirigolzarri. Y su ratio de cobertura es del 253,8%.

El banquero también declaró que BBVA se adelantó a la guerra del pasivo (los depósitos es una de las vías para financiar el crecimiento de liquidez). El volumen de depósitos está creciendo a ritmos superiores al 30% desde hace un año. Recalcó que el 90% de las hipotecas que tiene BBVA es primera vivienda. El consejero delegado reconoce una 'carencia seria de liquidez' en los mercados, pero insiste en la fortaleza del grupo.

Lo mismo afirmó Ana Patricia Botín y Roberto Higuera. 'Banesto está bien posicionado' para afrontar las actuales turbulencias gracias a la 'diversificación de sus segmentos de negocios, su política de prudencia y en concesión de créditos y su fuerte capacidad de generar liquidez', reiteró la banquera.

Higuera facilitó datos para demostrar que Popular goza de una fuerte situación de liquidez, y está menos expuesto al riesgo inmobiliario 'que la media de la banca española', tras haber dado un giro a su negocio hace casi tres años.

Popular capta 3.000 millones entre sus clientes

El grupo Santander no es la única entidad española que puede hacer gala de su capacidad comercial en banca minorista para conseguir liquidez con la que financiar sus negocios. Si hace tres días el banco que preside Emilio Botín lograba colocar entre sus clientes 7.000 millones de euros en bonos convertibles en acciones, ayer le tocó al Banco Popular dar detalles sobre las diferentes alternativas de captar recursos.

Roberto Higuera, director financiero del tercer banco español, explicó ayer en Londres cómo han conseguido sobrellevar los últimos meses de crisis de liquidez. Una de las fuentes de obtención de activos que más ha explotado Popular en estos tiempos de sequía ha sido la comercialización de pagarés entre sus clientes. En tan sólo tres meses, la entidad ha colocado entre particulares y empresas 3.000 millones de euros de este producto -un instrumento de financiación para el banco, que recibe dinero a cambio de emitir una promesa futura de pago-.

El ejecutivo explicó a los analistas que 'la eficiencia fiscal respecto a los depósitos a plazo' convierten los pagarés en una buena alternativa para los inversores. El grupo cuenta actualmente con 12.700 millones de euros en pagarés, lo que representa el 12% de su financiación.

En cuanto a pagarés institucionales, conocidos como ECP (European Commercial Papers), Popular ha ampliado las emisiones en 800 millones de euros desde julio, y alcanza un montante de 4.000 millones (4% de los fondos totales). En otra de las fuentes tradicionales de financiación a corto plazo, el mercado interbancario, el banco 'ha mantenido estable su posición deudora desde julio'.

Uno de los aspectos en que más incidió el responsable financiero de Popular fue en la baja dependencia de la entidad hacia la financiación en los mercados mayoristas. De hecho, el 55% de los recursos del banco provienen de sus clientes, en forma de depósitos a plazo, cuentas a la vista, pagarés y cédulas hipotecarias. El restante 45% tiene su origen en el mercado mayorista. Para demostrar la fuerte posición de liquidez del banco, Roberto Higuera, recordó que 'hasta ahora' no han tenido que recurrir a buscar fondos en las subastas diarias del Banco Central Europeo (BCE). Esta holgada posición financiera va a permitir a Popular reportar un beneficio por acción de al menos un 15% en los próximos dos años.