Galán atribuye el apagón a “una planificación inadecuada” del operador, Red Eléctrica
Iberdrola gana 1.711 millones en el primer trimestre, un 14,6% menos, y logra un ebitda de 4.067 millones gracias a las redes en Estados Unidos y Reino Unido


El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha vuelto a atribuir la responsabilidad del apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 a Red Eléctrica de España (REE), ya que el incidente fue “el resultado de una planificación inadecuada y de una mala gestión del sistema eléctrico”. En una conferencia con analistas para la presentación de los resultados trimestrales de la compañía, que se han saldado con un beneficio neto de 1.711 millones de euros, un 14,6% menos que hace un año, ha señalado que todos las investigaciones, informes y audios publicados han confirmado que “no había suficiente” energía síncrona, “aún a pesar de que la energía estuviera disponible”.
Como prueba de ello ha aludido a la operación reforzada que se aplica desde el apagón, con “más capacidad síncrona” y con el que se está pagando “miles de millones de euros en costes adicionales los ciudadanos y las empresas", ha incidido. No es un problema de energía, pues Iberdrola tiene una capacidad instalada “tres, cuatro o cinco veces más que la energía que se necesita a diario”. Por ello, ha pedido “distinguir entre las redes de transporte, que son un negocio, y la operación del sistema, que es una responsabilidad pública”, que en otros países está totalmente separada.
Respecto a los 56 expedientes sancionadores incoados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en los últimos días, el director de Servicios Jurídicos del grupo, Gerardo Codes, ha asegurado que “ninguno está relacionado con los eventos que llevaron al apagón”. Codes ha aclarado que el único expediente relacionado con el apagón es el abierto a Red Eléctrica. Respecto a las reclamaciones de clientes por el incidente, ha admitido que la compañía no ha recibido muchas reclamaciones en comparación con el tamaño de su cartera de clientes y, además, ha subrayado que cuenta con sus seguros.
Preguntado por los efectos en la compañía de la Guerra de Irán, Galán ha replicado que no espera “ningún impacto financiero significativo”, pues la exposición a los problemas de suministro de materias primas es mínima y la dependencia de entregas afectadas por el corte en el Estrecho de Ormuz es “cero”. También ha destacado que el 93% de las compras estratégicas de Iberdrola están “totalmente aseguradas”.
Arranque del año
En cuanto a los resultados del inicio de 2026, Iberdrola obtuvo un beneficio neto reportado de 1.711,3 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que representa una caída del 14,6% respecto al mismo periodo del año pasado, según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Teniendo en cuenta los efectos derivados de la transacción de México en 2024 (65,9 millones de euros) y el impacto del capital allowance en Reino Unido (87,8 millones de euros) el beneficio neto ajustado entre enero y marzo crecería un 11,4%, hasta 1.865 millones de euros. El resultado bruto de explotación (ebitda) alcanzó los 4.067 millones, con un descenso del 9,7% con respecto a hace un año.
El ebitda ajustado aumentó un 2,4%, impulsado por el negocio de redes (que creció un 8,6%), gracias a la mayor base de activos regulados, a las mayores tarifas y al fuerte crecimiento en Reino Unido, por la consolidación de ENW (Reino Unido), que adquirió el año pasada.
Un 84% del ebitda se ha generado en países con calificación crediticia A. En el área de redes crece con evolución positiva en todas las zonas geográficas y, en Generación y Clientes, desciende un 3%, hasta 2.022 millones de euros, por costes regulatorios y no recurrentes en la península Ibérica, que compensan el aumento de la producción en Reino Unido, un 41%, y en otros países europeos, un 32%. El ebitda reportado ascendió a 2.047 millones de euros.
Iberdrola mejora sus previsiones para 2026, con un crecimiento esperado de más del 8% en el beneficio neto ajustado, excluyendo plusvalías por rotación de activos.
2.699 millones de inversión
En los últimos 12 meses el grupo ha invertido 14.500 millones de euros (2.699 millones en el primer trimestre de este año) dos tercios de los mismos destinados a redes y, la mitad, a Reino Unido y Estados Unidos. La base de activos regulados de redes aumenta un 8%, hasta unos 53.000 millones de euros. En el último año, Iberdrola ha sumado 3.300 MW de nueva capacidad de generación, casi el 60% correspondiente a eólica terrestre y marina.
La producción ha aumentado en el periodo un 1,6%, hasta 36.106 GWh, en tanto la capacidad instalada se sitúa en 58.877 MW, un 3,8% superior al primer trimestre de 2025. Los ingresos por ventas de la energética bajan de los 12.583 millones de euros en 2025 a 12.017 millones.
La producción de los ciclos combinados de gas de Iberdrola en el trimestre aumentó un 54% gracias a la operación reforzada que aplica Red Eléctrica tras el apagón, a pesar de que su generación térmica cae un 5,1%, hasta 7.285 GWh (esta incluye también nuclear y cogeneración). En el conjunto del sistema eléctrico peninsular la producción con ciclos combinados aumentó un 15,5%; la eólica, un 8,9%; la fotovoltaica, un 5,6% y la hidroeléctrica, un 5,4%, frente a un descenso de la nuclear del 11,2%. La demanda de electricidad subió un 1,1%.
La deuda neta del grupo se sitúa en 50.300 millones de euros tras el cierre de la operación en México y la adquisición de minoritarios en Brasil y su liquidez alcanza los 21.400 millones de euros, “con mejores ratios financieras, a un nivel plenamente compatible con la calificación BBB+”, indica el comunicado. La compañía no espera “impactos financieros relevantes derivados del actual contexto geopolítico”. La deuda ha aumentado en los tres primeros meses del año en 1.740 millones de euros respecto a diciembre “debido principalmente a la apreciación de las divisas, real brasileño y dólar especialmente, y al pago de dividendos.
Iberdrola propondrá un dividendo complementario de 0,427 euros por acción, para ser aprobado en la junta general de accionistas, que se celebrará el 29 de mayo, que, junto con el dividendo a cuenta de 0,253 euros, representa un total de 0,680 euros por acción con cargo a los resultados de 2025. Esto supone un crecimiento del 6,3% desde los 0,640 euros por acción en 2024, en línea con el crecimiento del beneficio por acción.
Entre las operaciones corporativas más relevantes del periodo figura la liquidación de la opa para hacerse con el 100% de su filial brasileña, Neoenergía, que se completa con el 2% restante el 4 de mayo. También, el pasado 24 de abril, la venta a Cox del negocio en México por 3.413 millones de euros, tras la obtención de las aprobaciones regulatorias necesarias. El perímetro de la transacción incluye una capacidad instalada de 2.600 MW operativos (1.368 MW de centrales de ciclo combinado y cogeneración y 1.232 MW de activos eólicos y fotovoltaicos), la actividad comercial y la cartera de proyectos.