EDITORIAL

El nuevo Aresbank

Aresbank inicia un nuevo periplo. Después de varios años sin pulso, la entidad ha dado los últimos pasos para zafarse del pasado y emprender otro rumbo. Y lo ha hecho de la mano del Gobierno libio, a través del Lybian Foreign Bank. A finales del pasado año, el ya dueño casi absoluto de Aresbank compró a BBVA, Santander, Sabadell y la SEPI el 34,6% que controlaban. Ayer trascendió que el banco libio ha adquirido el 23,16% que estaba en poder de la Kuwait Investment Company. Este movimiento se ha visto acompañado de una ampliación de capital de 100 millones, a la que no acude el otro accionista de Aresbank, el Crédit Populair d'Algerie, que queda con un testimonial 0,21% del capital. Esta reordenación societaria y la inyección de capital permiten a Aresbank reemprender sus operaciones, que pretende centrar en el norte de África y el Golfo Pérsico.