Mercados

Las dudas sobre la economía desatan las ventas en las Bolsas

Los mercados finalizaron con caídas superiores al 2% por la destrucción de empleo estadounidense en agosto. El Ibex perdió los 14.000 puntos y cae el 1,93% en 2007

En la última sesión de la semana quedó patente que cualquier atisbo de recuperación es inútil con la debilidad que se respira en este momento dentro de la renta variable. Después de la leve subida de la jornada anterior, los mercados rompieron a la baja con el inesperado y mal dato procedente del mercado laboral en Estados Unidos. Por primera vez en cuatro años se perdieron 4.000 empleos en agosto, una cifra que para muchos analistas apoya la previsión de que la Reserva Federal apruebe un recorte de tipos de interés en la reunión del 18 de septiembre.

El dato, además, llega con un escenario ya complicado, donde hay signos evidentes de debilidad en el sector de la vivienda y muchas dudas sobre la marcha de la economía. En los últimos días la situación se ha recrudecido incluso con noticias que apuntan a que los impagos de hipotecas en EE UU han alcanzado el nivel más alto en 50 años; un coctel explosivo que ha salpicado a todas las Bolsas.

Los descensos del viernes superaron el 2% en Europa. El Ibex concluyó con un recorte del 2,29% y perdió el 14.000. Cerró en 13.873,40 puntos, un nivel que está por debajo del mínimo de agosto (13.982) al que llegó con el estallido de la crisis crediticia. La Bolsa española ya no es rentable en 2007. Con el mal comportamiento que ha seguido en la semana (-4,19%, la peor desde junio) pierde un 1,93% en 2007. En realidad, el Dax es el único que resiste el embate de la crisis; sube un 12,73% en el ejercicio. Sin embargo, fue ael viernes uno de los peores índices tras caer el 2,43%.

En Wall Street las pérdidas fueron algo menos duras en el día. El S&P cayó el 1,69%, y el Nasdaq, el 1,86%. Henry Paulson, secretario del Tesoro de Estados Unidos, intentó tranquilizar a los inversores: 'La caída del empleo no es el tipo de dato que me gusta ver, pero no ha sido del todo sorprendente', dijo en una entrevista concedida a una cadena de televisión. Paulson aseguró que la economía va a seguir creciendo en el segundo semestre y que la inflación está contenida; cree que las Bolsas no deberían sobrerreaccionar ante los problemas que se están viendo en el mercado crediticio.

Muchos expertos están intentado calibrar el alcance de la crisis actual, pero es difícil hacer una valoración cuando aún no se disponen de todos los datos para hacer un análisis completo. 'Habrá que estar muy pendientes día a día de todas las noticias', comentaba esta semana Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4. La situación, de momento, ya ha creado opinión entre grandes expertos. Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, contó el jueves en una conversación entre economistas recogida por The Wall Street Journal que la euforia se apodera de la economía en los periodos de expansión y se crean burbujas 'que no pueden disolverse hasta que la fiebre aparece'. Asimismo comparó la crisis actual con las 1987 y 1998.

Por el momento, los inversores siguen haciendo caso omiso de los discursos con connotaciones positivas. Todos los valores de las Bolsas se están viendo afectados por la ola vendedora, aunque son los que tienen una relación más directa con la crisis los más afectados.

En el Ibex 35, el balance semanal arroja descensos para 32 de sus 35 componentes. Los beneficiados han sido Enagás (+2,81%), Antena 3 (+0,80%) y Red Eléctrica (+0,30%). Los recortes han oscilado entre el 0,05% de Endesa y el 10,62% de Sacyr Vallehermoso. El sector constructor y el bancario han sido de los más castigados, incluso a nivel europeo, que han perdido un 5,59% y 4,76%, respectivamente. Ninguno de los grupos del Stoxx salvó la semana.

El euro rompe los 1,37 dólares

El inesperado dato de que por primera vez en cuatro años se ha destruido empleo en EE UU reforzó el viernes la escalada del euro frente al dólar. El cruce entre las dos monedas llegó a romper la resistencia técnica de 1,37 dólares y alcanzó la cota de 1,3765.

El euro no veía estos niveles desde hace un mes, cuando la crisis de las famosas hipotecas subprime extendió el pánico en los mercados. Uno de los factores que alimenta la caída del dólar es el de las expectativas de tipos de interés. Los malos datos de la actividad económica estadounidense parecen sentar todos los argumentos para que la Reserva Federal baje los tipos de interés (5,25%) en la reunión que tiene programa para el próximo día 18. La cuestión que surge ahora es, sin embargo, si no terminará también el BCE por bajar la tasa de refinanciación en la zona euro. La autoridad monetaria ya se vio obligada el jueves pasado a interrumpir el ciclo restrictivo y mantener los tipos al 4%.

La caída del dólar no sólo tiene lugar contra el euro. El ajuste fue mucho más brusco contra el yen japonés. El dólar se depreció un 1,9% y llegó a cotizar a 113,2 yenes por unidad, lo que supone el tipo de cambio más bajo desde junio del año 2006.