Bajada

El temor a un recorte del beneficio de los bancos golpea las Bolsas

Enésimo disgusto en los mercados. Sumergidas en una crisis de liquidez global y de resolución incierta, las principales Bolsas de EE UU y Europa sufrieron ayer caídas superiores al 1%. El detonante fue la rebaja de recomendación para el sector de banca publicada por Merrill Lynch en EE UU. El Ibex perdió un 1,26% y cerró en 14.124,8 puntos.

Si este verano se ha caracterizado por unas condiciones climatológicas adversas y una serie de temporales inesperados, en la renta variable está sucediendo otro tanto de lo mismo. Sólo tres valores del selectivo Ibex 35 aportaron ayer rentabilidad a los inversores, mientras que las caídas rebasaron el 2% en nueve compañías del índice; fue el caso de Santander (-2,01%), Bankinter (-2,37%), FCC (-2,83%) o Sacyr Vallehermoso (-3,6%). Siguiendo la estela de pérdidas de los mercados globales, el Ibex se dejó un 1,26% y concluyó en 14.124,8 puntos. A tres jornadas para finalice agosto, el Ibex acumula en el mes un retroceso del 4,57%. Si las cosas no mejoran será el peor mes desde mayo de 2006 y el peor agosto de la década.

Con el retroceso padecido en la sesión de ayer el Ibex entró en pérdidas anuales, con un descenso del 0,15% respecto al cierre de 2006. Entre los grandes de Europa, sólo el Dax de Fráncfort acumula ganancias en el año: un 12,63%. El índice alemán fue precisamente el que menos cayó ayer, al perder un 0,74%. El Cac se depreció un 2,08%; el S&P Mib de Milán, un 1,95% y el Footsie, un 1,9%.

El motor del ajuste que sufre la Bolsa es el reverso de la abundancia de liquidez que ha imperado en los últimos años. Tras el estallido de la crisis de las hipotecas subprime, préstamos con alto riesgo de impago, el mundo financiero cae en la cuenta ahora de que el grado de apalancamiento alcanzado es excesivo. El BCE ha aumentado la inyección de liquidez al sistema, pero no lo suficiente para cubrir la demanda. Los tipos a muy corto plazo siguen subiendo, lo que incrementa las dificultades de financiación. La autoridad monetaria decidirá sobre los tipos de interés oficiales (actualmente al 4%) el próximo 6 de septiembre.

El Ibex 35 se sitúa de nuevo en pérdidas anuales (-0,15%) tras concluir la sesión en 14.124,8 puntos

Cada día surgen noticias que multiplican la inquietud. Merrill Lynch recortó ayer a neutral la recomendación sobre la banca y calificó de 'crecientemente irreales' las previsiones de 2008. 'El descenso del negocio en fusiones y adquisiciones y en suscripción de acciones parece inevitable', apostilló la entidad. Morgan Stanley (-4,6%), Citigroup (-3,5%), JPMorgan (-3%) o la propia Merrill Lynch (-3,6%) se vieron afectados y arrastraron a Wall Street.

El diario Times publicó ayer un reportaje en el que revelaba que State Street Corp., el mayor administrador institucional de dinero de EE UU, tiene una exposición a riesgos de crédito por más de 20.000 millones de dólares (14.650 millones de euros). Por otra parte, el índice de confianza de los consumidores (Conference Board) cayó a 105 puntos, el peor dato en dos años, mientras que la venta de viviendas usadas dibuja la situación más crítica en 16 años.

Con estos mimbres, la Bolsa no podía hacer otra cosa que caer a plomo. La publicación de las actas de la reunión de la Reserva Federal del 6 de agosto empeoró más el sentimiento a pesar de que los miembros de la Fed primaron los 'persistentes riesgos inflacionarios' y pintaron la situación crediticia como 'asumible para la mayoría de endeudados'. Eso sí, también reconocieron el deterioro de las condiciones crediticias, a pesar de que las actas se produjeron antes de que estallara la tormenta bursátil. Un cúmulo de noticias que aceleró las pérdidas a última hora. El S&P 500 bajó un 2,35%; el Nasdaq, un 2,37%, y el industrial Dow Jones, un 2,1%. El presidente de la Fed, Ben Bernanke, ayudará a aclarar dudas este viernes cuando hable en el simposio anual que celebra la Fed en Jackson Hole (Wyoming).

Los expertos examinan la situación

Luis Benguerel. Interbrokers

'En este momento hay demasiadas preguntas y pocas respuestas en la renta variable. Hay un problema generalizado que afecta a todas las Bolsas. Es el tiempo de la prudencia y la calma; de guardar el dinero y no entrar en la renta variable, a no ser que sea para operaciones especulativas de muy corto plazo. En estas condiciones conviene esperar a que realmente la Bolsa se tranquilice.'

Susana garcía-Cervero. Deutsche Bank

'Estamos en unas circunstancias extraordinarias. Se desconoce cuál es el alcance real de la crisis y aunque a nivel agregado aún no hemos detectado problemas serios para el sistema bancario, cuando más se prolongue la situación, más duraderas serán sus consecuencias. Hay un hecho claro: no se puede obligar a los bancos a prestar dinero; si hay una crisis de liquidez, el efecto será muy pernicioso'.

David Navarro. Inversis

'En un entorno de gran volatilidad y de mayores restricciones de acceso a la liquidez, la prima de riesgo que se le exige a la renta variable es mucho más elevada. Todo esto hace que a corto plazo la Bolsa no sea una alternativa de inversión atractiva. Poniendo la vista en un plazo de seis o 12 meses, hay sectores como la construcción y la banca que se están quedando muy baratos'.

José Carlos Díez. Intermoney

'En el mercado monetario se han dado situaciones en las últimas semanas que no se habían visto en más de una década. No está claro dónde se van a estabilizar las primas de riesgo, por lo que es ahora muy difícil que el BCE eleve los tipos de interés mientras el mercado no funcione correctamente. La coyuntura ha llevado a rebajar nuestras expectativas sobre el final del ciclo de subida de tipos del 4,75% al 4,5%'.