Créditos

El coste de las hipotecas sube el 62% en los dos últimos años

Contratar un préstamo hipotecario es cada vez más caro desde que a finales de 2005 el Banco Central Europeo comenzara a incrementar el precio oficial del dinero. Tanto el tipo oficial (entonces en el 2% y ahora en el 4%), como el euribor, principal referencia de estos créditos, se han duplicado. Pero lo más importante para las familias es que el tipo hipotecario efectivo que cobran las entidades ha repuntado un 62% en apenas dos años.

Basta con echar un vistazo al recibo mensual de la hipoteca para comprobar cómo se ha disparado el porcentaje de la cuota destinado a amortizar intereses. Y es que un reciente estudio elaborado por la Asociación Hipotecaria Española (AHE) estima que el 78% de las familias paga ahora más que cuando contrató su crédito. En términos absolutos, el encarecimiento medio se sitúa en torno a los 160 euros al mes en poco más de año y medio. Desde la AHE constatan que hasta ahora el colectivo más sensible a las subidas de tipos lo han constituido los adquirentes de vivienda en primer acceso durante los años 2003-2005, que contrataron con el euribor en mínimos históricos.

No obstante, a lo largo de lo que queda de este año y a comienzos de 2008 los expertos consideran que estas tensiones se generalizarán a la totalidaddelacartera de préstamos hipotecarios a tipo variable. De hecho, ayer el euribor rompió la barrera del 4,7%, con lo que alcanza el nivel más alto desde diciembre del año 2000. De esta manera, el principal índice de referencia para las hipotecas se encamina a su vigésimo tercer mes consecutivo de incremento y ya alcanza el 4,714%, mientras el mes pasado se situó de media en el 4,564%.

A pesar de este significativo empeoramiento de las condiciones financieras para todos aquellos que estén pagando un crédito o tengan intención de hacerlo a corto plazo, la mayor parte de los analistas insisten en desvincular esta situación con la de las hipotecas subprimeen EE UU, detonante de la actual crisis financiera. El responsable del área de Finanzas Corporativas y Análisis de Riesgos del Instituto de Estudios Económicos, Manuel Colinas, explicó que si el precio del dinero sigue subiendo, familias y empresas con préstamos tendrán menos capital disponible, lo que puede repercutir en una merma del consumo. "Pero lo último que se suprime es el pago de la hipoteca, por lo que hay que tranquilizar a la opinión pública, ya que los mercados son muy maduros", añadió.

Por su parte, fuentes de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) recordaron que España no cuenta en la actualidad con un mercado de créditos subprimeo de alto riesgo, por lo que es "prácticamente imposible" que se reproduzca en España una situación de crisis similar. Aún así, el PP solicitó ayer formalmente la comparecencia del vicepresidente económico, Pedro Solbes, en el Congreso para que explique las repercusiones que la crisis financiera internacional pueda tener en España.

El problema se centra en que este nuevo escenario dificulta el acceso a una vivienda, por lo que los hogares han intentado paliar la situación alargando los plazos de amortización para rebajar la cuota mensual a pagar. Los últimos datos disponibles estiman que más del 53% de los préstamos vivos actuales está firmado a más de 25 años y el 9% a más de 30. Asimismo, uno de cada cuatro créditos supera el 80% del valor de tasación de la casa, porcentaje considerado por las entidades financieras como de mayor riesgo. Bancos y cajas advierten que, dado el actual nivel de tipos, ya no se consiguen grandes rebajas en el recibo si se opta por ampliar los plazos. Es más, la repercusión de cada nuevo repunte es mayor cuanto más lejana está la fecha de vencimiento. Así, una subida de un punto eleva el coste financiero de un crédito a 15 años un 7% y un 12,5% en otro a 30 años.

Mariano Rajoy reitera que el PP desfiscalizará la vivienda

El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, aseguró ayer en una entrevista concedida a Europa Press, que si gobierna la próxima Legislatura, bajará los impuestos que se aplican a la vivienda y eliminará rigideces del mercado del suelo porque es un factor que encarece los pisos. El dirigente popular desveló parte del contenido de su programa electoral en el que incluirá la supresión del impuesto de patrimonio, la rebaja del de sociedades, la liberalización de más sectores y la educación y formación continua en las nuevas tecnologías, así como el inglés obligatorio desde los primeros años. Se mostró convencido de que el acceso a la vivienda es "quizás el problema que afecta a más españoles". Por ello, explicó que su objetivo es avanzar en su "desfiscalización", es decir, reducir los tributos que gravan las casas. Recordó que ahora se aplican "muchos impuestos" como el IVA, transmisiones patrimoniales, actos jurídicos documentados y bienes inmuebles que habrá que reducir.

Finanzas aún muy saneadas en los hogares

Aunque son muchas las preocupaciones que surgen del marcado incremento del endeudamiento de los hogares, existen factores que pueden mitigar el riesgo, sin olvidar el nivel de provisiones y reservas de capital con que cuentan las entidades de crédito españolas. Según los últimos datos publicados por el Banco de España y si se tienen en cuenta las cifras en términos agregados, los activos financieros totales de los hogares alcanzaron los 1,805 billones de euros a finales del primer trimestre de este año, un 12% más que el mismo periodo de 2006. Los pasivos sumaron 859.970 millones, un 17,5% más anual. Estos números arrojaron un balance de activos financieros netos de 945.110 millones, el 7,5% superior a un año antes. El análisis en detalle de estas cantidades revela que los hogares españoles tenían una deuda pendiente en préstamos a largo plazo (hipotecas fundamentalmente) a finales del primer trimestre de 769.213 millones, el 18,4% más que en 2006. Sin embargo, mantienen en depósitos y efectivo una cifra levemente inferior: 684.578 millones, un 13,5% más que a comienzos de 2006.

A estas cifras hay que añadir el hecho de que la rápida revalorización registrada por los precios de los pisos permitirá a sus propietarios hacer frente a una caída de precios de los inmuebles, si finalmente se produjera. Además, esa revalorización les posibilitaría acceder a nueva financiación mediante una ampliación de hipoteca, fórmula cada vez más usada por las familias.