Tormenta financiera

El sector financiero hunde las Bolsas ante el regreso de la crisis crediticia

El sector bancario y financiero se ha erigido en el protagonista del verano bursátil. La actuación del BCE para paliar la sequía de crédito devolvió el temor al mercado acerca de una crisis de mayor escala. Los bancos empujaron a los índices mundiales a la baja. El Ibex cayó un 1,11% y perdió los 15.000 puntos. Aun así, dentro de los parqués europeos, la Bolsa española fue la que menos perdió. En Estados Unidos, el Standard & Poor's puso fin a una racha de tres sesiones al alza y perdió un 2,96%.

Las tranquilizadoras palabras del pasado martes del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, acerca del efecto relativo de la crisis crediticia sobre el resto de la economía se borraron ayer de la mente de los inversores. Los tres fondos suspendidos por BNP Paribas y, sobre todo, la repentina decisión del Banco Central Europeo de inyectar 94.000 millones de euros en el sistema bancario, atemorizaron a los inversores, que optaron por recoger los beneficios tras dos sesiones consecutiva al alza.

El cierre de ayer de Wall Street hace prever otro mal día para el Ibex. El Standard & Poor's se hundió un 2,96% en su peor sesión desde el 27 de febrero y cerró en los 1.453,1 puntos. El Dow Jones se dejó un 2,83% y el Nasdaq, después de registrar la mayor subida en la sesión anterior desde abril de 2006, retrocedió un 2,16%. Bajaban alrededor del 1,5% cuando cerró Europa.

Antes de todo eso, el Ibex amaneció ligeramente a la baja después de que en la sesión anteriores registrara su segunda mayor subida desde septiembre de 2006. Las noticias acerca del mercado de deuda y la apertura a la baja de Wall Street fueron alejando al Ibex de la cota de los 15.000 puntos que había alcanzado en la sesión anterior. El Santander y el BBVA perdieron un 1,35% y un 1,48%, respectivamente. De los 165,90 puntos que cayó el índice, 59,8 corresponden a los dos grandes bancos españoles.

Peor les fue a los bancos en otros mercados. La actuación del BCE, en respuesta a un mercado interbancario que daba preocupantes señales de parálisis, llevaron a fuertes caídas en todo el sector, tanto en Europa como en Estados Unidos. El mayor banco germano, el Deutsche Bank perdió un 3,94%. Y el Commerzbank fue el peor valor del Dax tras caer un 4,31%. De nada le sirvió al segundo banco alemán presentar los mejores resultados de su historia. Con las grandes entidades financieras en retroceso, ha caído un 2%. A pesar de que el regulador alemán ha declarado que tras una investigación no hay muestras que de que el mercado alemán pueda verse significativamente afectado por la crisis subprime en Estados Unidos. Aun así, los inversores recuerdan que la semana pasada la asociación de bancos alemanes prestaron 3.500 millones de euros al banco alemán IKB para que afrontara las potenciales pérdidas por la crisis de las hipotecas de alto riesgo. 'Es un caso aislado', zanjó ayer el regulador alemán.

En Francia, junto a BNP Paribas -que perdió un 3,37-, cayeron todos los bancos y compañías financieras. Dexia bajó un 5,60%. Société Générale y Crédit Agricole también figuraron entre las más bajistas del Cac, que fue uno de los parqués más castigados al perder un 2,10%. Los palos en Wall Street también se los llevaron principalmente las entidades financieras. Citigroup acabó la sesión con una caída del 4,49%. JPMorgan o American Express fueron los otros valores más castigados. Perdieron un 4,32% y un 3,91%, respectivamente.

Con todo, el Ibex ha sorteado mejor que sus vecinos europeos la volatilidad y las fuertes caídas de este verano. Desde el primero de julio -mes de la crisis de las hipotecas subprime- el Ibex se ha perdido un 0,4%. Mientras, el Dax alemán y el Footsie londinense han caído un 6,9% y un 5,1%. Sin embargo, la rentabilidad en el año de la bolsa de Fráncfort de un 12,99% muy superior a la española (4,89%) y a la británica (0,81%).

'El mercado está nervioso y ante cualquier noticia negativa ya recoge papel', explicó Xavier Cebrián de Gaesco. Desde MG Valores, Pedro Cubillo tampoco se muestra excesivamente preocupado por las caídas generalizadas de ayer. 'Tras las subidas de las dos sesiones anteriores y la alta volatilidad es normal que los inversores recojan papel'. Y sobre los problemas del sector bancario, Cubillo defiende que el porcentaje de activos de deuda de alto riesgo de los bancos europeos son bajos.

El inversor huye hacia la calidad de la deuda pública

Una apuesta por lo seguro. Los problemas crediticios y de liquidez que afectan al mercado han puesto en guardia a los inversores, que prefieren no correr riesgos y dirigir su mirada hacia la deuda pública, la que tiene todos los parabienes de las agencias de calificación de riesgos.

Así, la rentabilidad del bono español a 10 años, cuya evolución es inversa a su precio, retrocedió 3,4 puntos básicos (100 puntos básicos equivalen a un punto porcentual), hasta el 4,490%. Pese a este movimiento, el rendimiento de la referencia más utilizada de la renta fija española todavía se sitúa a una distancia considerable del máximo anual del 4,675% que alcanzó el pasado 6 de julio. Eduardo Martín, experto en renta fija de Inverseguros, explica que 'si los factores que enturbian el mercado de crédito no se disipan veremos un movimiento hacia la calidad en el futuro más inmediato'.

Es más, los inversores parecen empezar a discriminar entre el bono español y el alemán, dos activos que hasta el momento habían mantenido un comportamiento parejo. La rentabilidad del bono germano se sitúo en el 4,387% (10,3 puntos básicos menos que el español. El rendimiento del bono a 10 años de EE UU bajó al 4,790% desde el 4,879% anterior.

El yen logra la mayor alza frente al euro desde marzo

El nerviosismo generado por la crisis hipotecaria en EE UU también se sitió ayer en la cotización del yen. La moneda nipona llegó a repuntar un 1,7% frente al euro, el mayor avance desde mayo, a la vez que experimentó repuntes frente a las 16 divisas más activas.

La caída de precios que se vivió ayer en los mercados mundiales obligó a muchos inversores que pidieron dinero prestado en yenes, país donde los tipos de interés están muy bajos, para invertir en activos con tipos más altos -el llamado carry trade- a deshacerse de sus inversiones para poder recomprar yenes.

La renta fija empresarial se apacigua tras la convulsión

Ha sido el gran problema. La deuda empresarial de baja calidad ha sido la que más ha sufrido la desconfianza del mercado en las semanas pasadas. El índice Itraxx Crossover, que mide el diferencial de la deuda de alto rendimiento europea respecto a la renta fija pública, alcanzó un máximo de 461 puntos el 30 de julio, en plena convulsión del mercado crediticio, pero desde entonces ha ido moderándose. De hecho, ayer cayó 41 puntos básicos, hasta los 328,38 puntos. Por su parte, el Itraxx Europe, que mide el mismo parámetro que su hermano pero en el crédito en grado de inversión, también está lejos de los 64,65 puntos que marcó a finales del mes pasado. Ayer bajó 8,7 puntos, hasta 42,95 puntos básicos. En todo caso, el panorama es bastante desalentador, a juicio de Eduardo Martín, de Inverseguros: 'De momento, el mercado está roto y no hay manera de colocar papel, no sólo de productos estructurados como los CLO, sino de créditos que hasta el momento se vendían sin ningún problema'. Con todo, el experto señala que algunos activos, hasta ahora considerados extremadamente seguros, ofrecen unos precios muy atractivos e indica que 'puede ser el momento de empezar a construir una cartera'.