Urbanismo

Madrid pone en marcha un barrio como Ciudad Real

Los Berrocales, en Vicálvaro, tendrá 67.000 habitantes

El último pastor, prácticamente, que quedaba en la zona ha sido ya expropiado. El sureste de Madrid se prepara para una actuación urbanística que cambiará, en la próxima década, radicalmente su aspecto.

Una vez consolidada la edificación de los nuevos barrios situados al norte de la capital (San Chinarro, Las Tablas y Montecarmelo) le llega el turno a los próximos barrios de Los Berrocales, El Cañaveral, Los Ahijones o Valdecarros.

Por ahí transcurre una cañada que permitía el paso del ganado trashumante y todavía hoy algún pastor mantiene rebaños de ovejas; pero esa estampa terminó.

La firma Bovis Lend Lease informó ayer que llevará a cabo la Gerencia del Proyecto de Urbanización de la Unidad de ejecución Los Berrocales. Esta futura urbanización (se prevé que esté terminada en 2013), en Vicálvaro, contará con una superficie total de 8,3 millones de metros cuadrados, de los que 3,3 millones de metros cuadrados es edificable (de estos, 455.000 metros cuadrados son edificables de suelo terciario; 639.000 metros cuadrados de superficie edificable industrial; y dos millones de metros cuadrados de zonas verdes y espacios libres), comunicó ayer la firma.

En total se prevé la construcción de 22.300 viviendas que albergarán a una población de 67.000 habitantes (más que la que ocupa el núcleo urbano de Ciudad Real, según cifras de 2006 del Instituto Nacional de Estadística, INE).

'De momento sólo se ha adjudicado el movimiento de tierras, a Sacyr', explica âscar Chávarri, de Bovis Lend Lease, responsable de la gerencia del proyecto. 'El resto se irá sacando a concurso de aquí al próximo año según se vaya llegando a acuerdos con los propietarios de los terrenos', añade.

El proyecto de actuación para la constitución de la Junta de Compensación fue aprobado por el Ayuntamiento de Madrid a finales del año 2005.

Juan Julián Elola, diputado socialista de Vicálvaro, estima que las nuevas promociones sumarán 150.000 nuevos vecinos. 'Algunas cooperativas ofrecían llaves en 2007, y algunos cooperativistas están pagando sus pisos desde 1997 y han aportado ya varios millones de pesetas', denuncia el político del PSOE en su página de internet. 'Sin embargo, ni tan siquiera se han comenzado las obras de urbanización (...) porque claro, no es rentable sacar al mercado tantos pisos juntos en un momento de estabilización o baja de los precios' dice Elola.

Reyal toma posiciones

Los grupos inmobiliarios, a pesar de que todavía no se ha adjudicado las obras de edificación, ya han tomado posiciones en la zona. Según publicó El País en el año 2005, la mitad del terreno sobre el que se levantará Los Berrocales se encuentra en manos de cinco inmobiliarias.

La compañía que parece mejor situada en la zona es Reyal Urbis, presidida por Rafael Santamaría (que el pasado año lanzó a través de Reyal una opa sobre Urbis, negociada con Banesto, por más de 3.000 millones de euros). En una entrevista publicada hace dos años, Santamaría afirmaba que Reyal poseía un millón de metros cuadrados en el desarrollo de Los Berrocales.

'Nos sentimos estafados'

En un desarrollo de tal magnitud como el de Los Berrocales no podían faltar las denuncias. Ángel Alberto Montero, de la Asociación de Vecinos del Sureste, representa a 17.000 personas que esperan tener una casa en el nuevo barrio, en régimen de cooperativistas. 'Nos dijeron que en 2007 podrían estar las viviendas, y ahora que en 2013', dice. 'A día de hoy los cooperativistas no saben ni cuándo, ni cómo ni por cuánto van a tener sus casas', afirma. El nuevo barrio ( 'tan grande como dos veces Zaragoza', dice Montero) contará con 70.000 nuevos vecinos, pero por ahora sólo se han adjudicado las obras de movimientos de tierras y queda por negociar con propietarios de terrenos su expropiación. 'Nos sentimos estafados, es todo una trama inmobiliaria, para nosotros las gestoras de las cooperativas son promotoras encubiertas, lo hemos denunciado ante la Asamblea de Madrid; como mínimo hemos pagado siete millones de pesetas', asegura.