Banca

La Caixa y Visa lanzarán una tarjeta de crédito "inalámbrica"

La Caixa y Visa Europe han presentado hoy la tarjeta "sin contacto" Visa PayWave, un producto destinado a el pago de compras habituales y de pequeña cuantía que incorpora tecnología inalámbrica para que con sólo acercarlo a una terminal de lectura realice la compra de un modo rápido y seguro.

Esta tarjeta, que puede ser tanto de débito como de crédito, permite su utilización del modo clásico y , gracias a su antena interna, también puede ser usada en pagos instantáneos y sin contacto, lo que acorta los plazos de la operación y permite al cliente no separase de su tarjeta.

Los comercios con un alto nivel de facturación y que requieren tiempos de pago rápido, así como los clientes, son los principales beneficiarios de este sistema, que simplifica la compra y reduce su tiempo.

Además, tiene múltiples aplicaciones, como su posible uso en quioscos, máquinas expendedoras o, como comenzará a usarse breve en otros países europeos, en el pago del transporte urbano.

En países como Estados Unidos, donde ya operan siete millones de estas tarjetas, este medio de pago ha tenido gran acogida en los grandes centros comerciales y en cadenas de comida rápida, según explicó el director comercial de Visa en España, José Carbajosa.

En España, La Caixa ya la ha distribuido entre sus clientes de los alrededores de los cines Kinépolis de Madrid, donde ya se han instalado los lectores adaptados, y tiene previsto extender esta tecnología allí donde los clientes y los comercios la demanden,según adelantó el director de tarjetas de la caja, Juan Morlá.

El cambio de tarjeta tradicional a PayWave no supone ningún gasto ni para el cliente ni para el comercio que apuesta por esta tecnología.

En la presentación de la tarjeta se mostró como el usuario visiona en la pantalla del terminal el importe que se le va a facturar y el modo en el que, manteniendo la tarjeta frente al lector, se realiza la transacción, emitiendo este un pitido para alertar de que la compra se ha realizado.

Debido a que la operación no requiere ni firma ni la introducción de un número de seguridad PIN, se establecerán unos límites por operación, en principio 2euros, y una cantidad máxima de transacciones por día, si bien los importes máximos se determinarán según las necesidades y perfil de los clientes.

Además, la tecnología incluye la posibilidad de adaptarse a los teléfonos móviles, por lo que pasar la terminal telefónica sobre el lector bastaría para hacer una compra.

A pesar de que tanto en España como en Europa el uso de efectivo supera ampliamente al electrónico, los promotores de esta iniciativa confían en que esta tendencia cambie en los próximos años, ya que el uso de dinero electrónico supone mayor comodidad para el clientes e importantes ahorros de costes para las entidades y los comercios.