Mercados

Las Bolsas superan la prueba de la nueva escalada del euro

El euro retoma el camino hacia máximos históricos. La moneda de Los 13 (Eslovenia se adhirió el 1 de enero) llegó a cotizar ayer a 1,3635 dólares y sube un 2,8% en tres semanas.

El euro retoma el camino hacia máximos históricos. La moneda de Los 13 (Eslovenia se adhirió el 1 de enero) llegó a cotizar ayer a 1,3635 dólares y sube un 2,8% en tres semanas. Puede parecer poco, pero para comprender el alcance, basta decir que los productos fabricados en la eurozona con destino EE UU se han encarecido casi un 3% y los ingresos percibidos en dólares han caído en la misma medida sólo con la propia inercia del mercado. Las Bolsas han aguantado esta presión del euro. En el mismo lapso de tiempo, el Euro Stoxx y el Cac de París ganan un 2,9%; el Dax de Fráncfort, un 4,8% y los tres vuelven a estar cerca de máximos históricos. El avance del Ibex ha sido más modesto, un 0,8%.

'El consumo privado, en particular en Alemania, está funcionando y eso hace que el BCE esté tranquilo. A eso se le suma la mayor diversificación geográfica de las operaciones', explica Natalia Aguirre, jefa de análisis de Renta 4. Desde Goldman Sachs se recuerda que la zona euro comercia ahora más con Reino Unido que con EE UU y que China es el gran cliente de la industria alemana.

'En estos momentos, las Bolsas están más pendientes de la rápida caída de la deuda a largo plazo el precio del bono alemán a 10 años, el activo más líquido de la renta fija europea, ha caído un 17,6% desde marzo', valora Estefanía Ponte, de Fortis.

La escalada del euro, que vuelve a vislumbrar los 1,368 dólares de finales de abril, responde al cambio de escenario sobre los tipos de interés. El mercado ha dado por liquidada la famosa presunción de que el Banco Central Europeo (BCE) aplicaría la receta de 'esperar y ver' una vez alcanzado el nivel del 4% y ahora se da por hecho el 4,5% para diciembre, y la incertidumbre es hasta dónde seguirá subiendo después.

En lo que no hay consenso es en la dirección del euro. Desde Inversis se cuenta con que el cruce podría debilitarse hasta 1,4 dólares para diciembre. 'En términos de valoración técnica, la tendencia del dólar es depreciatoria y en cuanto a fundamentales, lo que hay ahora es una zona euro que crece a buen ritmo y un EE UU más débil', explica María Antonia Muñoz. En cambio, en Fortis, la previsión es justo la contraria: 'Esperamos que a finales de año el cambio llegue a 1,3 dólares, a medida que se confirme que la actividad europea se toma un respiro y EE UU se recupera', explica Ponte. 'Si se confirma que EE UU no se acerca a la recesión, es probable que el movimiento toque techo este mismo verano', apuntan desde Urquijo Bolsa.

De momento, el dólar mantiene su debilidad no sólo contra el euro, que se ha apreciado un 3,2% en el año, sino contra monedas como el real brasileño (-11,6%), el dólar canadiense (-9,9%) o la libra (-3%).

Entre el 'carry trade' y las reservas

La política monetaria de acumulación de divisas por parte de los bancos centrales asiáticos y las operaciones apalancadas de inversores especulativos se han convertido en dos elementos clave para el mercado.

El volumen de reservas en divisas ha crecido un 20,8% en 12 meses a escala global. El elemento determinante es China, cuyas reservas han aumentado un 37,4% y representan ya un 22,13% del total mundial. Esta política ha servido de soporte para las monedas más fuertes.

En contraste, el carry trade ha afectado negativamente al yen. Los inversores especulativos se endeudan en divisas con tipos de interés bajos (como Japón y Suiza) para invertir en aquellos mercados con tipos más elevados. Si hay una fluctuación inesperada de la moneda, esto puede obligar a apresurar el cierre de posiciones, lo que ya ha padecido el yen varias veces este año. Desde enero, la divisa cae un 5,5% contra el euro y un 2,7% contra el dólar.