La batalla por Eiffage

La Justicia gala falla a favor de Eiffage y apoya revocar el derecho de voto de Rayet

La Corte de Apelación de Versalles ha fallado hoy a favor de Eiffage y ha apoyado su decisión de revocar los derechos de voto de Rayet en la junta de la inmobiliaria francesa celebrada el pasado mes de abril. En su veredicto, la Corte considera que la dirección de Eiffage tenía "el poder y el deber de controlar el ejercicio del derecho de voto y que su decisión no era arbitraria teniendo en cuenta los elementos presentes", indica Eiffage.

Rayet presentó a principios de este mes una demanda para impugnar la junta general de accionistas de Eiffage, en la que tiene una participación del 4,2%, después de que se le privara de sus derechos de voto. El grupo inmobiliario presidido por Félix Abánades se sumaba así a Sacyr Vallehermoso, primer accionista de Eiffage con el 33,2% de su capital, que también presentó una demanda para invalidar la junta.

En la asamblea de la constructora gala la dirección de Eiffage decidió anular el derecho de voto de 89 accionistas españoles (entre ellos Rayet), que suman un 18% del capital, acusándoles de supuesta concertación con Sacyr.

Ayer, el supervisor del mercado bursátil francés, la Autorité des Marchés Financiers (AMF), acordó no autorizar la opa que Sacyr Vallehermoso ha formulado sobre Eiffage, al considerar que el grupo español actúa de forma concertada con otros socios españoles de la empresa francesa.

SACYR 2,07 -2,17%

Sacyr recurrirá

El grupo de Luis de Rivero ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal de Apelación el rechazo de su oferta por la autoridad bursátil francesa, que considera demostrado que hubo concierto con al menos seis de los 89 accionistas españoles de Eiffage que fueron privados de derechos de voto por la dirección de la empresa francesa. Sacyr tiene diez días para formalizar ese recurso contra la AMF, que no ha establecido ningún plazo para la nueva oferta que exige a la constructora española, que debería incluir al menos una opción en efectivo.

Aunque en principio el precio de esa oferta debería ser el máximo pagado por cualquiera de los actores participantes en el concierto -el más alto de los seis identificados por la AMF fue de 127,30 euros por acción de Eiffage-, no es obligatorio ya que la autoridad bursátil podría modificarlo. Eiffage considera que con su recurso contra el dictamen de la AMF, Sacyr está apostando por la vía judicial, y su consejo de administración sólo está previsto que se pronuncie una vez que la constructora española formalice la nueva oferta a la que ha sido obligada.

Los minoritarios españoles demandarán a los de Eiffage

Por otro lado, la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC), que representa al 11,25% del capital de Eiffage en manos de inversores españoles, anunció hoy que ha interpuesto sendas demandas contra Eiffage y contra sus accionistas por estar concertados. En una nota, la AEMEC informó de que las demandas han sido formuladas ante el Tribunal de Comercio de Nanterre, con lo que se suman a las ya interpuestas por Sacyr, así como por Rayet y Portival, que poseen el 4,21% y el 2% de la constructora francesa, respectivamente.

En una de sus demandas, la AEMEC solicita que se anulen los acuerdos adoptados en la Junta de Accionistas de Eiffage del pasado 18 de abril, en la que todos los accionistas españoles se vieron privados de su derecho al voto porque la dirección de la constructora gala consideró que se habían puesto de acuerdo entre ellos para hacerse con el control de la compañía. La AEMEC considera que este argumento, que se basa únicamente en el hecho de que los inversores españoles comparten la misma nacionalidad, debería ser también aplicado a los accionistas franceses de la compañía, razón por la que ha presentado una segunda demanda contra ellos.

Ese bloque está constituido por el 22,4% del capital en manos de los empleados de Eiffage, el 5% propiedad de los directivos, el 8,82% de la Caisse des Depôts et Consignations (CDC, el brazo industrial del Estado francés), así como otros inversores institucionales franceses. Todos ellos apoyaron a la dirección de Eiffage en la Junta de Accionistas de hace dos meses, en la que impidieron que la constructora presidida por Luis del Rivero nombrase a cinco representantes en el Consejo de Administración.