Dominic Rossi

'No recuerdo un mejor momento para la Bolsa''

Tiene 21 años de experiencia en el sector, 10 de ellos en Threadneedle, donde es responsable de renta variable global.

Destila optimismo en cada palabra que pronuncia. A sus 44 años, Dominic Rossi asegura que el momento económico actual es el mejor que ha vivido en toda su carrera. Este gestor de Threadneedle, firma fundada en 1994 que gestiona 107.000 millones de euros, cree que el único riesgo para los mercados es la inflación. 'De momento no tenemos un problema de precios, no creo que lo tengamos'.

¿Es optimista con la economía global?

respuesta. La economía está viviendo un boom. El momento económico en el que estamos es el más favorable de mi carrera. Hemos estado infravalorando la longitud del ciclo económico.

'La subida del tipo de los bonos es un reflejo de la economía real. Es una señal saludable'

'Hemos pasado de una era de exceso de oferta a otra de exceso de demanda. Eso es maravilloso'

¿En qué se está apoyando el crecimiento?

Hemos pasado de una era de exceso de oferta a una era de exceso de demanda. Y eso es maravilloso, porque significa que la economía mundial tiene múltiples fuentes de demanda agregada. En los años noventa la economía dependía de un solo consumidor, el estadounidense. Había tan sólo una fuente de demanda que creaba problemas en la balanza de pagos y exceso de proteccionismo. Ahora el entorno es mucho más seguro y podemos corregir los desequilibrios globales. El equilibrio de ese crecimiento es el mejor desde hace tres o cuatro generaciones.

¿Qué papel está jugando Asia en este proceso?

Asia está viviendo lo contrario de lo que vivió entre 1998 y 2003. En 1997 y 1998, la crisis asiática destruyó buena parte de la riqueza de la región y la capacidad de consumo doméstico. Asia, entonces, se convirtió en una máquina exportadora que irrumpió en los mercados internacionales arrastrando los precios a la baja y rebajando los tipos de interés. Esa época es la que llamo de exceso de oferta. Y ahora estamos viviendo exactamente el proceso contrario. Los 2.000 millones de productores asiáticos de ese periodo, que inundaron los mercados mundiales, ahora se están convirtiendo en 2.000 millones de consumidores.

Entonces, ¿cuál es el riesgo para la economía?

El riesgo no proviene del crecimiento, sino de la inflación. Hay señales de riesgos inflacionistas, pero de momento no tenemos un problema de inflación ni creo que lo tengamos. La realidad es que los mercados laborales de todo el mundo están contenidos. Pero los niveles de desempleo están cayendo a nivel global y puede presionar los salarios al alza en el plazo de dos o tres años.

¿El hecho de que haya varias fuentes de crecimiento puede alargar el ciclo alcista de la economía?

Es una pregunta difícil de responder. Por un lado la economía mundial es más fuerte y soporta menos riesgo que en los años noventa, debido a esas múltiples fuentes de demanda. En ese sentido, la respuesta a su pregunta es que sí. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en los últimos 20 años hemos asistido a una serie de shocks de oferta que han creado un periodo de 20 años de desinflación: el colapso del precio del petróleo, la caída del muro de Berlín, las crisis emergentes de 1994 y 1997, y el pinchazo de la burbuja tecnológica. Hemos vivido una expansión larga y virtualmente ininterrumpida. La probabilidad de que asistamos a un nuevo shock de oferta que mantenga los precios a la baja es reducida. El verdadero riesgo es que tengamos shocks de demanda que provoquen subidas de precios. Así que lo que realmente puede pasar es que tengamos ciclos más cortos.

¿Cree entonces que hay potencial en Bolsa?

Tenemos una visión tan positiva para la renta variable porque tenemos ritmos de crecimiento elevados y altos retornos sobre capital. La subida de tipos que hemos visto en los bonos es puramente un reflejo del crecimiento de la economía real; es una señal saludable. Estamos en uno de los momentos más favorables para la renta variable que yo recuerde o pueda imaginar. No creo que esto cambie hasta que emerjan problemas de inflación. Y no creo que vaya a suceder a corto plazo.

La renta variable es el activo olvidado'

Dominic Rossi es rotundo: la Bolsa no está cara. 'Las Bolsas han subido mucho desde 2003, pero también lo han hecho los beneficios. Así que la valoración de los mercados no ha cambiado, cuando sí que lo ha hecho la del mercado de bonos y la del de materias primas. Las acciones están atractivas en relación a otros activos'. Rossi habla sobre la irrupción en los mercados de valores de las firmas de capital riesgo, en sustitución de otros inversores tradicionales. '¿Quiénes son los compradores tradicionales de renta variable?', pregunta. 'En primer lugar, los fondos de pensiones, a los que los reguladores y los consultores de todo el mundo han pedido que rebajen su exposición a la renta variable con el objetivo de rebajar la volatilidad de sus carteras para hacer frente a sus compromisos. Así que han estado vendiendo acciones durante toda la subida de la Bolsa. El otro inversor tradicional en Bolsa es el minorista, que todavía está traumatizado por el desplome de los años 2002 y 2003. Así que los inversores tradicionales han abandonado la Bolsa, a pesar de las buenas perspectivas. Es por esto que describo a la renta variable como el activo olvidado.'

El hueco dejado por estos inversores lo ha tomado el capital riesgo, que tiene la ventaja, además, de que invierte apalancado. Rossi vaticina que la fiebre de fusiones y adquisiciones aún tiene recorrido. 'Seguirá hasta que no quede ninguna acción en el mercado, lo cual no creo que suceda', bromea.