Parques temáticos

Un negocio que arrastra una deuda del 80% del valor de su activo

El parque temático de Madrid, Warner Bross, situado en San Martín de la Vega, ha subido varias veces a la montaña rusa de las pérdidas. Todavía arrastra una deuda de 242 millones, lo que supone el 80% de sus activos, según reconoció su presidente saliente, Jesús Sainz el pasado febrero.

Además, el recinto que empieza a ver la luz, mantiene un préstamo sindicado de 213 millones de euros con Caja Madrid, todavía accionista del parque, que vence en enero de 2016.

En esta situación cambia de manos y de dirección después de que la Comunidad de Madrid vendiera hace dos años su participación del 43,6% a la inmobiliaria Fadesa por 26 millones de euros, más el traspaso de un crédito de 14 millones. Precisamente la venta vino dada por esta elevada deuda que la Comunidad no conseguía reducir.

Al mismo tiempo Fadesa compró la participación que tenían las constructoras FCC, Necso, ACS, Ferrovial, Dragados y la hotelera NH. Y este año la inmobiliaria formalizó la venta del parque al grupo de empresas de Manuel Jove que ostenta el 73,8% del capital.

El ex presidente y fundador de Fadesa se hace así con un paquete accionarial que incluye los títulos adquiridos anteriormente por la inmobiliaria, de los accionistas que vendieron un año antes y de lo que estaba en manos de la Comunidad de Madrid. La gestión del recinto pasa a manos de Parques Reunidos.

En los primeros años de actividad del parque hubo un incesante goteo de pérdidas. En el primer año de negocio, el parque arrojó números rojos por valor de 108 millones mientras que requirió una inversión inicial de 380 millones de euros para ponerlo en marcha. Un año después, la deuda fue de 16,6 millones de euros.

Además, la empresa de ocio contabilizó como ingresos entre los años 2001 y 2002 trabajos realizados para su inmovilizado por un importe de 193 millones de euros.

El sector ve la luz

La mayoría de los parques temáticos ubicados en España han visto mermar sus cifra en años pasados debido a la caída de la demanda. Este año, los centros de ocio han empezado a recuperarse y a notar aumentos de las ventas.