_
_
_
_
_
Automoción

GDX cerrará su fábrica de Barcelona en la que trabajan 740 empleados

La multinacional estadounidense del sector auxiliar de la automoción GDX Automotive, propiedad del fondo de inversión Cerberus, anunció ayer el cierre en tres fases, entre julio de 2007 y abril de 2008, de su fábrica de Palau-Solità i Plegamans (Barcelona) y el despido de sus 740 trabajadores.

La dirección de GDX, que se reunió ayer con el comité de empresa, con la mediación del departamento de Trabajo de la Generalitat, comunicó que la próxima semana presentará un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), después de acumular pérdidas por valor de 18 millones en 2006 y de unos 5 millones en el primer cuatrimestre de este año. GDX, que ya cerró su planta de Valls (Tarragona) en diciembre de 2006, lo que afectó a 156 trabajadores, trasladará los primeros utillajes para fabricar las tiras de caucho para las puertas, ventanas y maleteros de los vehículos el próximo 30 de julio. En una segunda fase, que concluirá el 30 de octubre, se trasladará otra parte del material, mientras que el cierre definitivo de la fábrica se ha fijado para el 30 de abril de 2008.

La compañía justifica esta decisión por la pérdida de confianza de los clientes, sobre todo Volkswagen y Seat, lo que ha provocado un descenso de la producción.

GDX presentó en octubre de 2006 un plan de viabilidad que contemplaba el cierre de la fábrica de Valls, el desvío de varias líneas de producción a plantas de Alemania y la República Checa, y la venta de los terrenos de la factoría de Palau-Solità i Plegamans por 16 millones de euros para refinanciar a la filial española. El compromiso era recuperar parte de esas líneas de producción en beneficio de la única fábrica española de la multinacional estadounidense, cuyo centro de decisión en Europa se encuentra en la ciudad alemana de Grefrath. Según UGT, la dirección de Palau-Solità i Plegamans 'no tiene ningún tipo de poder organizativo desde hace tiempo y ha dejado morir a la compañía por intereses'.

El pasado 1 de mayo la misma compañía consiguió detener varias huelgas convocadas por la plantilla al anunciar que no cerraría su fábrica barcelonesa y que elaboraría un plan de viabilidad.

Entre las tres primeras del grupo

La fábrica catalana de GDX es una de las tres más importantes de la multinacional, junto al centro de Guadalajara (México) e Indiana (Estados Unidos). El cierre de la fábrica de Valls ya se presentó como la única salida para la supervivencia de la filial en España, que se fundó en 1988 como Draftex Ibérica para atender la creciente demanda de piezas de caucho generada por la fuerte expansión del sector del automóvil.De esa época data la construcción de la planta de Palau-solità i Plegamans, que se ha ampliado en sucesivas ocasiones debido al crecimiento de la empresa, una tendencia que se tradujo en 1997 en la puesta en marcha de la segunda factoría catalana, la de Valls.

Newsletters

Inscríbete para recibir la información económica exclusiva y las noticias financieras más relevantes para ti
¡Apúntate!

Archivado En

_
_