Laboral

General Electric cierra una fábrica en Barcelona con 200 empleados

La dirección de General Electric Power Controls anunció ayer al comité de empresa europeo el cierre este año de la factoría de contactores para motores de Terrassa (Barcelona), que cuenta con una plantilla de 200 empleados. La multinacional justificó el ajuste por la falta de competitividad del centro de producción y el elevado coste de las materias primas en España, según señaló un portavoz sindical.

Las mismas fuentes indicaron que el grupo no esgrimió la existencia de pérdidas acumuladas como una de las razones para el cierre, y sólo avanzó que la producción se trasladará a Europa del Este. La división que agrupa los negocios de productos industriales y de consumo de aparellaje eléctrico cuenta actualmente con tres fábricas en España.

En primer lugar, la de Terrassa, que ya recibió un primer recorte de 25 personas el año pasado con el desmantelamiento de parte de las prensas y de la sección de moldes de plástico, seguida de otra más moderna en Sant Vicenç de Castellet (Barcelona), que cuenta con una plantilla de 170 trabajadores. Precisamente, los sindicatos intentaron sin éxito que parte de los 25 afectados de Terrassa se trasladarán a la segunda planta de Sant Vicenç. Finalmente, el grupo norteamericano cuenta con una tercera planta en Móstoles (Madrid), dedicada a la producción de diferenciales domésticos, concentrando 300 empleados.

El cierre de la factoría de Terrassa también afectará la planta de Móstoles, que reducirá su plantilla en 40 personas. El mismo portavoz destacó que la producción de Terrassa se traspasará a Polonia, mientras que la de Madrid pasará a un centro en Hungría. El comité de empresa se traslada hoy a la sede de General Electric en Madrid para conocer los detalles del cierre y celebrará el jueves una asamblea con los empleados.