Andreu Mas-Colell

'Debemos ir afirmando el control demográfico'

Acaba de recibir el Premio Nacional de Investigación en su especialidad por sus contribuciones a la teoría de la demanda, entre otros campos. Ejercerá como secretario general del Consejo Europeo para la Investigación entre 2009 y 2011.

Es un teórico, aunque sus investigaciones en teoría de juegos, del equilibrio general, y de la demanda, tienen múltiples aplicaciones en el consumo y la competencia, entre otros campos. El economista Andreu Mas-Colell (Barcelona, 1944) ha sido catedrático en la Universidad de Harvard y ahora ejerce su labor en la Universitat Pompeu Fabra.

Recientemente ha sido nombrado secretario general para el periodo 2009-2011 del Consejo Europeo para la Investigación (European Research Council), que acaba de nacer. Su carrera ha recibido el reconocimiento del Ministerio de Educación en forma del Premio Nacional Pascual Madoz en Derecho y Ciencias Económicas y Sociales. Esta entrevista fue realizada en la madrileña Residencia de Estudiantes el día de la entrega de premios, antes de un discurso en el que ofreció su visión sobre la ciencia económica.

¿En qué está trabajando últimamente?

Investigo si los participantes en un juego, en una situación repetida, tratan de repetir reglas relativamente simples, y si se puede ver que el comportamiento agregado del colectivo tiende hacia un tipo de racionalidad.

¿Cómo recuerda sus inicios en la investigación, en los años setenta?

Mi primer artículo se titulaba Emigración y desarrollo y lo publiqué en una revista de tercera. 'No vas a ninguna parte con eso', me decían, y tenían razón. Ahora es uno de los campos más activos, y así debe ser.

¿Cómo han cambiado los estudios económicos desde entonces?

Ha habido un incremento fabuloso de los datos y de la capacidad de computación, y los artículos más leídos son los estadísticos. Además, antes no se hacían experimentos. Ahora sí. Una de las maneras es coger a varios estudiantes universitarios y ponerlos a jugar, a representar una negociación sobre la paz mundial. Aunque siempre queda la duda de si son o no representativos de los guerrilleros de un país tropical.

¿Qué otras formas de experimentar hay?

Otra manera es ir por el mundo, bien puede ser a través de Internet, buscando experimentos naturales, o sea, ya existentes, como los distintos sistemas educativos. Y la tercera manera es coger a niños de un colegio, y darles a los de un aula un vaso de leche al mediodía y a los de otra no. O darles un computador a unos sí y a otros no. Se hacen sobre todo en África, para planes antipobreza. Y es que a los economistas no nos gusta la pobreza, aunque a veces se dude de ello.

¿Qué hemos aprendido en todos estos años?

Ya sabemos que la economía no son solo partículas, que hay grandes partículas, estrategias. De eso va la teoría de juegos. También se ha cuestionado el paradigma básico de la racionalidad de la economía, aunque dudo que desaparezca.

¿Cuáles son los campos que debe explorar la economía de ahora en adelante?

Dos ámbitos muy importantes con los que debe cooperar la economía, que siempre ha sido muy disciplinar, son la demografía y las ciencias ambientales. Ahora la economía es una ciencia optimista, no pesimista. No se cumplió el catastrofismo maltusiano, que preveía que cabríamos más en el mundo, pero todos pobres. No se previó el progreso técnico, pero eso lo único que garantiza es que cabremos más.

¿Qué debe hacerse, pues?

Debemos ir afirmando el control demográfico. Sólo salvaremos la especie si somos un número contenido y si somos ricos. Es más fácil salvar el ambiente en Holanda que en Bangladesh.

¿Cómo ve el problema energético?

El taxista me decía al venir: 'Hoy llegaremos pronto por la cuesta de enero'. No hay mal que por bien no venga; es bueno que nos acostumbremos a una energía más cara, la sensación de bienestar no debe disminuir.

El Estado, ejemplo para el I+D+i privado

'El Estado está cumpliendo' en investigación, a juicio de Andreu Mas-Colell, aunque 'la estructura' pública 'puede mejorar'. En cambio, la iniciativa privada 'no va tan adelante, aunque se están haciendo esfuerzos, el programa Cenit promete.'

'Se puede llevar el caballo al río pero no se le puede hacer beber. Hay que empujar el sistema y tener confianza en que habrá un salto de creatividad que se extenderá por el sector privado', añade el experto.

Hacia la investigación de frontera, que se encuentra entre la básica y la aplicada, irán dirigidas las ayudas del Consejo Europeo para la Investigación, que dirigirá Mas-Colell a partir de julio de 2009.

'Van a ser ayudas individuales, se va a salir del modelo de concesiones de ayudas a redes, para proyectos muy orientados hacia la resolución de un problema concreto', avanza el economista.