TRIBUNA

Educar y prevenir antes que prohibir

El Ministerio de Sanidad está a punto de presentar en Consejo de Ministros el texto del anteproyecto de Ley de medidas sanitarias para la protección de la salud y la prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores. Nadie puede dejar de apoyar el propósito del anteproyecto, y mucho menos nosotros, los productores de cerveza, que desde hace años trabajamos para contribuir a evitar los casos de consumo inadecuado o abusivo.

Nuestro sector tiene un firme compromiso para que todas las comunicaciones comerciales de cerveza sean responsables. æpermil;stas, además de cumplir con la legislación vigente, están limitadas de forma aún más estricta a través de un Código de Autorregulación Publicitaria voluntario, pionero en el sector de la alimentación y bebidas, creado en 1995 con la Unión de Consumidores de España (UCE), y cuya actualización fue suscrita por la Confederación Española de Consumidores y Usuarios (CECU) y Autocontrol en 2003.

Entre otras muchas medidas, el sector, desde hace 11 años, y de manera voluntaria, no emite por ejemplo publicidad de cerveza en televisión antes del arranque de los telediarios nocturnos. Pero además desarrolla, junto con expertos, campañas educativas para los jóvenes, diciéndoles que no deben beber si son menores de edad, para impresionar, si están tomando fármacos o si van a conducir. También campañas para los conductores, pidiendo que opten por la cerveza sin alcohol si van a conducir, y para los padres con hijos preadolescentes con objeto de ayudarles a la hora de tomar decisiones responsables sobre el alcohol.

Consideramos que la educación, a través de la defensa de las pautas de consumo saludables por parte de la población española, y la autorregulación comercial son las únicas vías eficaces para alcanzar los objetivos que persigue Sanidad. Las medidas que propone el ministerio ya se han aplicado en otros países y no son eficaces. Los países nórdicos, con restricciones publicitarias severas, accesibilidad muy restringida y una alta fiscalidad, son los que sufren más graves problemas de salud pública con el alcohol y miran precisamente hacia el sur para emular los estilos y pautas de consumo mediterráneos.

Creo importante recordar ahora algo que debería ser obvio para todos. Nada tiene que ver el tabaco con la cerveza. El tabaco es perjudicial para la salud desde el primer cigarrillo, para el que fuma y los que le rodean, pero existen evidencias científicas a nivel internacional que señalan que el consumo moderado de cerveza, al igual que el del vino, no sólo no es perjudicial cuando se realiza por adultos sanos, sino que es incluso saludable.

La cerveza, como la sidra, se beneficia de su baja graduación alcohólica y al provenir exclusivamente de la fermentación de productos agrarios mantiene intactos muchos de sus micronutrientes (vitaminas, minerales, antioxidantes, etcétera).

Además hay que tener en cuenta las diferentes pautas de consumo. No es lo mismo una copa de vino o una cerveza en las comidas, como se hace en los países mediterráneos, que el consumo que de las bebidas alcohólicas se hace en los países nórdicos o sajones. Creo sinceramente que no se puede aplicar la misma tabla rasa para todo. Debemos defender las pautas de consumo saludables y educar a los jóvenes en el consumo responsable y no demonizar, prohibir y en definitiva marginar el consumo de nuestros productos, lo que podría provocar el efecto perverso contrario al objetivo perseguido por todos.

No se trata de prohibir de forma indiscriminada, sino de educar y prevenir. El sector cervecero acoge favorablemente la estrategia de la Comisión Europea, hecha pública el pasado 24 de octubre, para reducir los daños relacionados con el abuso de alcohol, ya que propone la autorregulación y la educación de la población.

Solicitamos al Gobierno español aplicar la misma filosofía europea en el anteproyecto que prepara en estos momentos el Ministerio de Sanidad, a la vez que reclamamos la apertura de un debate sereno en el cual podamos aportar todos nuestras iniciativas y soluciones. No sólo no somos el problema, sino que queremos ser parte de la solución.

Jacobo Olalla Marañón. Director general de Cerveceros de España