Reglamentos

El acceso a los registros enfrenta a notarios y registradores

El real decreto del nuevo reglamento notarial ha reavivado el enfrentamiento que desde hace años mantienen registradores y notarios. El acceso directo de los notarios a los registros mercantil y de la propiedad se ha convertido en el último caballo de batalla.

Los notarios acusan a los registradores de que no les permiten acceder a los registros para, como les marca el nuevo reglamento notarial, aprobado esta misma semana, comprobar la ausencia de cargas que afecten a un inmueble sobre el que se vaya a constituir una hipoteca. La intención manifestada en este nuevo reglamento es la de ofrecer una seguridad jurídica íntegra a las partes y evitar fenómenos como la transmisión de una propiedad sin conocer las posibles cargas que puedan pesar sobre ésta en el momento de escriturar.

'El acceso se realizará sin intermediación del registrador mediante el empleo de la firma electrónica reconocida del notario', reza el texto del real decreto. Además, fuentes del consejo del notariado recuerdan que el acceso directo y en tiempo real al registro es una cuestión ya recogida por la Ley de Impulso a la Productividad, 'por lo que lo único que hace ahora el decreto de reglamento notarial es aclarar esa norma, que tiene rango de ley'.

Por su parte, los registradores responden que los notarios, 'como cualquier otro ciudadano' pueden acceder a la información pública que contienen los registros. Eso sí, afirman que no pueden hacerlo de una manera privilegiada. 'No pueden entrar por una puerta especial habilitada para ellos a la que se acceda sin control registral a los documentos. El registro es accesible para todos. Sin distinción. Pero el registrador tiene la obligación de filtrar los datos relativos a la intimidad', aclara el coordinador de los registros y registrador de Barcelona, Luis Fernández del Pozo, que es el gerente de una plataforma profesional que planea recurrir judicialmente 'y ante las autoridades comunitarias' la norma de los notarios.

Un plazo de dos horas

'Hemos formado una plataforma, porque el Colegio de Registradores tiene un papel institucional y la Dirección General de Registros y Notariado en los últimos años se ha dedicado a propagar que estamos sujetos en relación jerárquica al Ministerio', explica Del Pozo, que recuerda que los registradores tardan una media de dos horas en responder a una consulta, 'de un notario o de cualquier ciudadano'.

Las colectivizaciones obreras de la guerra

Los registradores defienden su papel de filtro en los registros donde, afirman, se inscriben asuntos como procedimientos criminales y documentos familiares 'que podrían quedar sin protección'. Como ejemplo, algunos registros, como en el de Barcelona, disponen de datos sobre las colectivizaciones obreras de grandes y pequeñas empresas en la guerra 'y en los asientos están los fascistas retirados de la gestión en el funesto 1936 y los comités de la CNT colectivizadores', explica el registrador Luis Fernández del Pozo. Añade que en los registros de la propiedad hay datos de divorcios, anulaciones matrimoniales, causas criminales etc. Los registradores creen que abrir el archivo supondría una afrenta a la protección de datos personales. Afirman que recurrirán las normas reglamentarias contrarias a la Ley Orgánica de Protección de Datos.