Fondo Monetario Internacional

El FMI deberá vender oro para atajar su propio agujero fiscal

La bonanza de la economía es perjudicial para las cuentas internas del Fondo Monetario Internacional. La ironía no es tal. El pago adelantado de la deuda por los acreedores ha puesto las finanzas del órgano de supervisión de la economía mundial contra las cuerdas. Está previsto que en abril el FMI registre un déficit de 105 millones de dólares. Tanto es así que su director gerente, Rodrigo Rato, pidió hace unos meses a un panel de expertos que buscara soluciones. Ayer este panel concluyó que el FMI debería vender oro por valor de 6.600 millones de dólares e invertir esta cantidad en activos de alta rentabilidad.

Los expertos (entre los que se encuentran el ex presidente de la Fed, Alan Greenspan; Hamad Al-Sayari, gobernador de la Agencia Monetaria de Arabia Saudí; y Jean-Claude Trichet, presidente del BCE), estiman que la venta de 400 toneladas de oro ha de hacerse con cautela y en concertación con los bancos centrales del mundo para que éstos reduzcan sus ventas en el momento en que el FMI lo haga. El objeto es no colapsar el mercado de este metal.

Los expertos han sugerido que el FMI debe considerar también empezar a cobrar la asistencia técnica bilateral aunque de nuevo pide cautela para evitar que los países pobres puedan seguir acudiendo a este organismo.

Además, proponen que el FMI amplíe su mandato de inversión para generar ingresos extraordinarios. Parte del dinero a invertir vendría de las cuotas que pagan los 185 países miembros. Esto añadiría más liquidez en los mercados. La idea sugerida es poner en movimiento 30.000 millones de dólares que podrían tener una rentabilidad de 300 millones al año.