Denuncia

Cisco demanda a Apple por usar el nombre iPhone para su nuevo teléfono

Cisco Systems ha presentado una denuncia contra Apple por el uso del nombre iPhone en su recién presentado primer teléfono móvil. Cisco asegura que la marca está en su poder desde 2000 y que ambas empresas han negociado durante cinco años la licencia sin llegar a un acuerdo. La compañía dirigida por John Chambers asegura que no quiere dinero por la violación de su patente, sino colaboración a futuro. La polémica llega en plena crisis del presidente de Apple, Steve Jobs, y sus opciones sobre acciones.

Cisco ha arruinado a Apple su fiesta celular. El fabricante de equipamiento de redes tiene en el mercado desde primavera una serie de teléfonos para hablar a través de internet que llevan la marca iPhone, aunque su lanzamiento oficial se hizo a finales de 2006. Esta denominación estaba en poder de Infogear desde 1996, una firma que Cisco compró en 2000. Según la firma de Chambers, Apple lo sabía y, de hecho, las primeras negociaciones se remontan a 2001.

Aún así las conversaciones nunca llegaron a culminar. Ahora ante el juzgado, Cisco pide en su demanda que el juez prohíba a Apple el uso de este nombre inmediatamente. La empresa puede ser obligada a prescindir de este nombre si no se llega a un acuerdo. Las acciones de Apple cayeron ayer un 1,2% mientras Cisco subió un leve 0,03%.

Según el blog del abogado de Cisco, Mark Chandler, durante las semanas previas al lanzamiento del iPhone las conversaciones fueron más intensas. 'Creíamos que íbamos a llegar a un acuerdo y las comunicaciones que tuvimos con Apple sugerían que así sería. Negociamos de buena fe con la intención de llegar a un pacto razonable con Apple para compartir la marca', dijo.

Los portavoces de Apple califican la acción de 'tontería', aunque podrían verse obligados a no usar el nombre

APPLE INC. 141,66 2,45%

Pero el acuerdo no estaba firmado cuando el pasado martes Jobs saltó al escenario y presentó el esperado celular basado en el iPod. El iPhone de Apple es un aparato calificado de 'excepcional' aunque caro (499 y 599 dólares), nada raro en una compañía acostumbrada a que sus usuarios estén dispuestos a pagar sobreprecios por sus productos. Con este teléfono, que se lanzará en junio en EE UU y a fin de año en Europa, Apple vuelve a ser un actor para minorías pero ahora en un mercado muy grande, lo que multiplicará sus ingresos.

La presentación de Jobs dejó a los responsables de Cisco 'sorprendidos y decepcionados' dice Chandler. Esperaban una comunicación de Apple el día anterior o tras el lanzamiento. No la hubo.

Según Chandler, no quieren dinero, ni royalties ni un intercambio de productos o servicios. 'Esperábamos que nuestros productos pudieran interoperar en el futuro', colaborar con Apple, 'mientras se diferenciaban los dos productos para no crear confusión en el mercado'. Y añadió que Apple tiene una reconocida marca en electrónica mientras Cisco la está construyendo.

En su demanda, Cisco afirma que el año pasado Apple ya puso en marcha una estrategia paralela para hacerse con el nombre de iPhone y señala a una entidad llamada Ocean Telecom que en septiembre pidió utilizar este nombre a las autoridades en Trinidad y Tobago. Chandler cree que Ocean es Apple. La compañía de Jobs pidió la licencia del nombre en Australia ese mes.

Los portavoces de la firma de la manzana han calificado la demanda de 'tontería', y han dicho que otras empresas que están usando este nombre para teléfonos vía internet y que su derecho a la marca es 'endeble'. 'Si Cisco quiere enfrentarse confiamos en ganar'.

Chadler se pregunta qué haría Apple en su lugar. 'Sabemos la respuesta, Apple es muy agresiva a la hora de proteger sus derechos de marca. Pero esto es una calle de dos direcciones'.