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Un mensaje de calma a los pasajeros de British

Cautela, sí; alarma, no. Si es usted uno de los pasajeros que han volado en los aviones de British Airways que las autoridades británicas están examinando tras haberse detectado en ellos restos de radioactividad, probablemente no tenga motivos para temer por su salud. Así lo explicó ayer el director técnico de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Juan Carlos Lentijo, quien afirmó que los datos que las autoridades británicas han hecho llegar al CSN revelan que las cantidades de radiación detectadas en las aeronaves 'son bajísimas, se limitan a trazas', algo que reduce considerablemente el riesgo para los pasajeros.

Pese a que la investigación policial se ha relacionado con la muerte por envenenamiento a causa de polonio del ex expía ruso Alexander Livitnenko, Lentijo aseguró que aún se desconoce que ésta sea la misma sustancia radiactiva presente en los aviones. En caso de que finalmente se trate de polonio, el experto del CSN afirmó que para sufrir contaminación los pasajeros tendrían que haber incorporado la sustancia a su organismo por vía respiratoria o ingiriéndola, 'ya que sus emisiones son de corto alcance'.

Este panorama, añadió Lentijo, hace descartar en principio la aparición masiva de casos, por lo que la mayoría de los viajeros que tomaron alguno de los vuelos 'no tendrán que hacer nada especial'. Si aparece algún caso de afectados, 'serán pocos', y menos aún los que tengan que someterse a los complejos análisis para determinar el grado de radiación que en España realiza el Ciemat. El CSN ha lanzado un mensaje de prudencia, después de que British Airways hiciera pública el miércoles la lista de vuelos afectados por la posible contaminación radioactiva, entre ellos varios vuelos de Londres a Madrid y Barcelona.

La compañía británica ha anunciado que se pondrá en contacto con los más de 30.000 viajeros que utilizaron las aeronaves en los 221 vuelos afectados.

Hasta ayer se habían dirigido a la compañía un total de 2.500 pasajeros. Mientras las autoridades se disponen a analizar una quinta aeronave, en el Reino Unido 18 personas han sido internadas en diversos centros especializados para ser sometidas a pruebas y análisis. Un total de 3.000 empleados de British Airways deberán someterse a pruebas médicas.

'El problema es saber si la dosis que han recibido los viajeros es mayor o menor de la permitida por los organismos santiarios', señalaba ayer el catedrático de Física Nuclear Xavier Viñas, quien comparte también el análisis de que el riesgo es 'mínimo'.

Radiación alfa

¦bull; En caso de confirmarse que la sustancia radioactiva presente en los aviones de British Airways es polonio, los pasajeros que viajaron en esos aviones habrían estado expuestos a una radiación de tipo alfa. Según se explica en el Consejo de Seguridad Nuclear, la radiación alfa son partículas pesadas emitidas por la desintegración de átomos de elementos pesados (como es el caso del polonio). Debido a su masa no puede recorrer más que un par de centímetros en el aire y no puede atravesar una hoja de papel ni la epidermis. Por el contrario, si se introduce en el cuerpo una sustancia emisora de este tipo de radiación, por ejemplo, en los pulmones, 'ésta libera toda su energía hacia las células circundantes y proporciona una dosis interna al tejido sensible, que no está protegido por la epidermis'.