La batalla energética

Iberdrola obtiene un triunfo en medio de la larga crisis de las opas sobre Endesa

Sánchez Galán niega que la compra de Scottish Power sea una operación defensiva

Hablo con una frecuencia inusitada con el presidente de ACS, Florentino Pérez, que, además, es muy amigo mío'. Así de contundente fue ayer el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, respondiendo a las muchas preguntas que los periodistas le formularon en la rueda de prensa para explicar la compra de Scottish Power sobre si el primer accionista de Iberdrola, con un 10% del capital, había sido debidamente informado de la operación.

En este sentido, Galán aseguró que ACS (que hace un par de semanas se enteró por la prensa de las negociaciones que mantenían los ejecutivos de Iberdrola para una posible comprar Scottish), 'ha tenido la misma información que el resto de los principales accionistas BBK y BBVA, con un 7,5% y un 5%, respectivamente, información en tiempo real'. ACS carece de derechos políticos en Iberdrola por ser accionista de su competidor Fenosa, y está pendiente de que la CNE le autorice su entrada en el capital.

De hecho, según Galán, tras el acuerdo refrendado por los consejos de administración de Iberdrola y Scottish la noche de martes, él le telefoneó personalmente al presidente de ACS. Y ya por la mañana, la primera llamada que recibió fue la de un accionista de la constructora (que no quiso identificar) 'para felicitarme por la operación', subrayó.

IBERDROLA 10,87 0,18%

Por su parte, ACS no quiso hacer ayer ninguna declaración sobre el cierre de la operación, aunque en su día se mostró de acuerdo con la compra en declaraciones a algunos medios de comunicación. A ellas aludió Galán, al asegurar que 'la posición de ACS es positiva'.

El presidente de Iberdrola negó que la compra de Scottish, cuyos primeros contactos informales se iniciaron a principios de septiembre, 'sea un movimiento defensivo' contra la entrada de ACS en el capital de Iberdrola, en el que compró un 10% el pasado 26 de septiembre. Esta operación se planteó como un primer paso para la futura fusión con Unión Fenosa, filial de la constructora con un 40% del capital. Lo cierto es que con la ampliación de capital en ciernes, el paquete del grupo constructor queda diluido al 7,9%.

Respecto a la fusión Iberdrola-Fenosa, que tendría que analizar ya la Comisión Europea, pues más de un 40% de los ingresos de Iberdrola se generarán en un segundo país comunitario, Galán aseguró que el proceso sería más fácil, desde el punto de vista de la autorización, algo que no comparten fuentes de la Comisión Europea. Para Iberdrola, una fusión resulta imposible, con la legislación actual, de acuerdo con los precedentes existentes.

La fusión es cosa de dos

En cualquier caso, como ha dicho otras veces, 'la fusión es cosa de dos y las dos partes deben ponerse de acuerdo, dependerá de la voluntad de las partes' y, a partir de ahora, también 'de Bruselas'.

En este sentido, aunque existen precedentes de operaciones vetadas o duramente condicionadas por Bruselas (como el caso de la fusión portuguesa de Gas de Portugal y EDP), el presidente de Iberdrola apuntó al caso de la fusión de Gaz de France y Suez, recientemente autorizada. Sin embargo, la diferencia de esta operación con la hipotética de Fenosa e Iberdrola es que es transnacional, y no está localizada en un mercado geográfico.

Por su parte, el segundo ejemplo que se esgrime es el de la unión entre Eon y Ruhrgas. Sin embargo, este caso se escapó a la potestad de la Comisión Europea, pues no cumplía la regla del tercio (los ingresos que deben registrarse fuera del mercado nacional para que Bruselas pueda analizar la concentración).

Sea como fuere, Galán y su equipo se marcaron ayer un tanto, aunque posiblemente más de carácter político que económico. Frente a otras grandes operaciones, la de Iberdrola y Scottish no supone una revolución en el mapa energético europeo. De hecho, la compañía se cuidó de no ofrecer datos de la posición en distintos ranking del grupo resultante de Iberdrola y Scottish, que tienen en común, según indicó orgulloso Galán, 'el ser dos compañías periféricas', en alusión al origen vasco y escocés de ambas.

El titular que encabezaba la nota de prensa de Iberdrola señala que se crea el tercer líder europeo por valor de empresa (capitalización y deuda). Sin embargo, esto cambia si se toman otros parámetros: por capitalización, se sitúa en quinto lugar europeo; por ventas por megavatios, la séptima y por clientes, no supera a Endesa.

En cualquier caso, no cabe duda de que se trata de un triunfo político en medio de la dura batalla de las opas a Endesa, que mantienen al mercado español pendiente de un hilo desde hace más de un año. Iberdrola ha conseguido comprar una compañía en la que Eon intentó desembarcar, y fracasó, exactamente hace un año.

Y aunque el grupo alemán considera que el valor de la escocesa es el que ellos ofrecieron entonces, también ha demostrado, en el caso de Endesa, que está dispuesto a pagar fuertes primas por entrar en los cerrados mercados nacionales. Ahora, la operación de Iberdrola servirá también de excusa a la alemana para justificar su entrada en España.

Precio 'razonable'

Respecto al precio pagado (17.200 millones de euros por el 100% de Scottish) Galán lo considera 'razonable' y recordó que 'en todas las transacciones se ajusta la acción'. Y aunque, ciertamente, las acciones de la británica se han revalorizado entre un 15% y un 20%, también las de Iberdrola lo han hecho en casi un 50% en un año.

Por lo tanto, subrayó Galán, 'estamos pagando también con acciones un 21% que ahora valen un 50% más'. Respecto a la retirada de Eon de la operación hace un año, Galán acusó a la empresa alemana de 'cicatera'. Aunque Eon asegura que fue por cuestión de precio, algunas fuentes británicas aseguran que se le impidió comprar Scottish porque esta compañía, unida a su filial Powergen, le daría más del 40% del mercado británico, algo que el Gobierno rechaza. Fuentes de Iberdrola aseguran que el Ejecutivo ve bien la existencia de cinco o seis empresas en el mercado que pasa por ser el más liberalizado de Europa.

El presidente de Iberdrola se felicitó ayer varias veces por haber cerrado una operación pactada y amistosa y aseguró que la eléctrica española no había recibido antes de septiembre invitación alguna para comprar Scottish, pese a que está libre para la venta desde hace más de un año y a que, según varias fuentes, los bancos habían ofrecido esta compañía a todas las grandes empresas europeas del sector.

El calendario para el fin de la compra se prolongará hasta el 23 de abril de 2007, día en el que el consejo de Iberdrola deberá ejecutar el aumento de capital para el pago de una parte de la operación y la admisión a cotización de nuevas acciones.

En el intermedio deberán convocarse y celebrarse las respectivas juntas para aprobar la ampliación y aportar las correspondientes informes y auditorías.

Según fuentes de Iberdrola, el regulador energético británico le ha pedido información financiera, si bien, 'no paralizará el proceso'. Sin embargo, la eléctrica no presentará la operación ante la Comisión de la Energía, pues considera que legalmente no está obligada a ello porque no hay antecedentes de que empresas con activos regulados que hayan comprado fuera hayan pedido el permiso correspondiente.

La británica cierra en Bolsa un 4,8% por debajo del precio de la oferta

La operación anunciada ayer no sentó bien en Bolsa a ninguna de las dos eléctricas involucradas. Scottish Power retrocedió un 0,8% y cerró en 740 peniques por título, un 4,8% por debajo de la oferta de Iberdrola, de 777 peniques. La española, por su parte, retrocedió un 2,11%, para cerrar la sesión en 32,06 euros.

La acción del grupo británico, que salió a cotizar en 1991, se mantuvo toda la jornada por debajo de la oferta de la empresa presidida por Ignacio Sánchez Galán. Marcó máximo intradía nada más comenzar la sesión en 767 peniques y mínimo en 733 peniques.

Iberdrola, por su lado, estuvo suspendida hasta media mañana y permaneció en números rojos desde entonces. Aunque marcó mínimo en 31,78 euros, cerró en 32,06. Movió en el continuo 15,44 millones de títulos, por 494 millones de euros.

Si bien, en principio hubo especulaciones de una posible contraoferta, la alemana RWE, que estaba en las quinielas, aseguró que no tiene interés alguno en la adquisición de la compañía británica y dejó claro que ni ha presentado ni presentará de momento una oferta por esta eléctrica.

Una oferta que supone pagar 11 veces el Ebitda

La oferta suscitó ayer reacciones contrarias entre los analistas. Según Bloomberg, los 17.200 millones de euros por el 100% de Scottish Power suponen valorar la británica en 11 veces su Ebitda, un precio alto comparado con otra gran operación eléctrica en marcha, la opa de Eon sobre Endesa. La alemana ofrece unos 37.000 millones por la española, lo que implica seis veces el Ebitda. 'Es una operación cara', dijo un experto de CreditSights en alusión a Scottish Power. Desde Exane BNP Paribas se señaló que Iberdrola paga un precio en línea con el sector y que hay poco margen para una opa rival. Por contra, GFT Global Markets aseguró que, tras especular con una opa a 800 peniques, el precio real puede 'ser una decepción'.