Revista de prensa

Europa no debe temer nada de las aspiraciones rusas

Me gustaría compartir mi punto de vista sobre las relaciones entre Rusia y la UE antes de la cumbre del viernes en Helsinki, principalmente de sus aspectos estratégicos. Rusia es un miembro natural de la familia europea en espíritu, historia y cultura. Aunque no considere formar parte de la UE, cuando observo el futuro de nuestras relaciones no veo ningún área que no esté abierta a una cooperación estratégica entre iguales basada en objetivos y valores comunes (...). Creo que primero deberíamos decidir lo que queremos los unos de los otros durante las próximas décadas (...).

Aquellos que alertan del peligro de dependencia de Europa respecto a Rusia ven las relaciones Rusia-UE con un prisma de blanco o negro y las integran en el marco obsoleto de amigo o enemigo. Tales estereotipos tienen poco que ver con la realidad, pero su persistente influencia sobre el pensamiento y la práctica política puede volver a crear divisiones en Europa. El pasado no debe ser utilizado para dividirnos, porque no podemos reescribir la historia. Nuestro objetivo actual es el de aunar fuerzas para que Rusia y la UE construyan un futuro común como socios y aliados. Rusia está preparada para trabajar en este sentido y espera que un enfoque constructivo prevalga también en la UE.