Fondos de inversión

Vender fondos en varios países sale más caro

La falta de un mercado único real perjudica al partícipe

La creación de un verdadero mercado paneuropeo de fondos de inversión ha sido hasta el momento objeto del deseo de numerosas gestoras de todo el continente. Mucho se ha conseguido con la creación del pasaporte europeo (conocido como Ucits), que permite la venta de un fondo en cualquier país de la Unión Europea siempre que apruebe el folleto el supervisor del país de origen.

Pero de ahí a la creación de un mercado único todavía hay un trecho, y la falta de economías de escala que ello provoca genera costes mayores en los fondos que, a la larga, repercuten sobre el partícipe.

Un estudio reciente de Fitzrovia, compañía propiedad de Lipper, concluye que el coste total de los fondos (conocido como TER o total expense ratio) que se venden en varios países crece en línea con el número de países en que están registrados para su venta. 'Estos costes reflejan el hecho de que Europa no es un mercado único, sino un compendio de muchos mercados con diferentes estructuras de distribución, niveles de tolerancia a las comisiones y preferencias de producto', señala Ed Moisson, director de Fitzrovia. 'En contraste con un mercado como el estadounidense, los fondos europeos comercializados en varios países tienen que lidiar también con las implicaciones en los costes de factores como la multiplicidad de lenguajes y de divisas'.

Según el estudio, existe cierta correlación entre el tamaño de los fondos y el número de países en que están registrados, pero con el matiz de que esa correlación no es tan fuerte. 'Nuestro análisis sugiere que las economías de escala obtenidas por verdaderos fondos transfronterizos son insuficientes para compensar los costes adicionales que resultan de registrar el fondo en más mercados', sostiene Moisson.

Fitzrovia considera que será necesario facilitar la venta transfronteriza de fondos para conseguir que las economías de escala sean capaces de reducir los costes.

Uno de los grandes problemas de la venta transfronteriza de fondos son los costes de distribución en cada país. Porque, si bien es cierto que registrar un fondo en varios países atrae más flujos de dinero hacia el producto, los costes de distribución en cada mercado terminan por elevar las comisiones de gestión.

No obstante, los costes totales medios de las gestoras que operan en Europa varían considerablemente. Frente a un TER medio del 1,79% sobre el patrimonio, en el caso de los fondos de renta variable, los costes medios de las gestoras por fondo oscila entre en 1,21% de la que tiene los más bajos y el 2,93% de la que los tiene más altos. Fitzrovia recomienda, por estos último, comparar los TER de los fondos antes de invertir.

Gestores que saben compensar al inversor

Se entiende por alfa la capacidad de un gestor de batir al mercado. Los buenos gestores son lo que logran batir al mercado consistentemente, y ésos pueden llegar a compensar los costes totales del fondo, incluso si éstos son elevados. Un estudio de Lipper demuestra que la relación entre alfa y TER (los costes totales del fondo) no es muy fuerte en los fondos de renta variable. Es decir, que el hecho de que un fondo obtenga buenas rentabilidades no siempre significa que cobre menos comisiones o que sus costes sean más bajos. 'En algunos casos, los fondos de renta variable con TER más elevados compensan a los inversores. Pero en otros, los fondos con menores costes son los que toman ventaja', sostienen en Lipper.

La relación entre rentabilidad y costes totales es mayor en los fondos de renta fija, en los que la relación entre alfa y TER es más estrecha.

La relación entre rentabilidad y costes es más palpable en los fondos monetarios, donde apenas existe gestión activa, y por tanto alfa. En este caso, la diferencia de rentabilidades entre unos fondos y otros obedece casi exclusivamente a lo elevadas que sean las comisiones.