Carencias

Una de cada cinco empresas españolas no tiene autonomía para fijar precios

Una de cada cinco empresas españolas (el 21,5%, en concreto) carece de una política de precios autónoma, ya que establece el valor de sus productos o servicios de acuerdo con las directrices de organismos públicos o con las exigencias de sus principales clientes. Así se desprende del último boletín económico del Banco de España, en el que se apunta que las empresas españolas sufren ese problema en mayor medida que otros países de la zona euro, donde el 18,7% no puede fijar sus precios libremente.

El estudio refleja que poco más de la mitad del tejido empresarial español (51,9%) determina el precio estableciendo un margen de beneficio sobre el coste del producto o servicio, mientras que el 26,6% lo fija en función del establecido por sus competidores.

Las empresas españolas cambian sus precios cada once meses, cifra que se ve ampliada hasta los 12 meses en el caso de la zona euro y se rebaja a nueve meses en el caso de las de EE UU, lo que, según el Banco de España, pone de manifiesto 'la mayor rigidez de precios de las economías europeas'. La primera conclusión del estudio es que cuanto más intensa es la competencia, mayor es la frecuencia con que las empresas revisan sus precios. Así, el 60% de las empresas de la zona euro se enfrenta a una competencia intensa o muy intensa, porcentaje que disminuye hasta el 55% entre las empresas españolas, que se ven obligadas a cambiar precios con más frecuencia.

Así, en sectores poco competitivos, el porcentaje de firmas españolas que revisan sus precios al menos doce veces por año es del 3%, mientras que en sectores sometidos a una elevada competencia, esta cifra aumenta hasta el 10%.