Reorientación

La Comisión limita a España el uso de fondos para carreteras

España deberá reorientar sus programas de inversión pública si quiere recibir los 35.000 millones de euros de fondos estructurales que le corresponden entre 2007 y 2013. Bruselas advirtió el viernes que primará las propuestas destinadas a mejorar la competitividad de la economía española y limitará la financiación de proyectos de infraestructuras que no sean imprescindibles.

Este año puede ser el último de la generosa financiación comunitaria de la industria del hormigón en España. 'Estamos negociando con el Gobierno español un cambio en sus prioridades de inversión, para que aumente sustancialmente el porcentaje de fondos estructurales que se destinan a la innovación', indicaron el viernes fuentes de la Comisión.

Bruselas reconoce que en las comunidades más pobres de España, como Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Galicia, 'hay todavía necesidad de infraestructuras'. Pero la CE exigirá que, incluso en esas regiones, se destine al menos el 60% de los fondos a las llamadas 'prioridades estratégicas' de la UE.

En las regiones más ricas, como Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña, Baleares, La Rioja o Aragón, ese porcentaje deberá llegar al 75%.

Esas prioridades son investigación, innovación, nuevas tecnologías, transporte sostenible, energías renovables, medio ambiente, desarrollo urbanismo, dinamización del mercado laboral y formación. Durante el actual periodo presupuestario de la Unión Europea (2000-2006), la inversión en España en esos objetivos sólo ha llegado al 21% de los fondos.

Los nuevos requisitos obligarán a España a presentar programas relacionados con I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) que absorban al menos otros 8.000 millones de euros, aunque la cuarta parte procederá del llamado Fondo Tecnológico creado para el próximo marco presupuestario (2007-2013).

El departamento de Política Regional, que dirige la comisaria europea Danuta Hübner, reconoce que 'es mucho más complejo poner en marcha este tipo de programas, porque hace falta buscar a muchos más participantes, como empresas o universidades'.

Pero Bruselas asegura que el esfuerzo merece la pena porque 'por cada euro invertido el efecto multiplicador es mucho mayor que cuando se hacen inversiones que no mejoran la productividad'.

Un calendario apretado para las solicitudes

España, como el resto de los países de la UE que reciben fondos estructurales, dispone de ocho meses para completar la documentación necesaria para empezar a recibir las partidas correspondientes al periodo 2007-2013.

Hasta finales de año, el Gobierno y Bruselas negociarán el llamado Marco Estratégico Nacional de Referencia, que establece el reparto de los fondos entre las comunidades autónomas. En diciembre, Bruselas puede dictaminar si acepta la propuesta española. A partir de entonces se abre el plazo para elaborar los llamados programas operativos, en los que cada comunidad concreta el destino final de las partidas. Entre abril y junio de 2007, Bruselas evaluará esos programas. Este calendario hará que el próximo año probablemente se consuma un pequeño porcentaje de los fondos disponibles.