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Aumenta el número de compañías con deuda calificada de alto riesgo

El alto endeudamiento en el que han incurrido muchas compañías empieza a pasarles factura. En lo que va de año Standard & Poor's (S&P) ha rebajado a bono basura la calificación crediticia de 34 empresas en todo el mundo. Además, otras 42 compañías están bajo vigilancia y pueden perder el grado de inversión.

El número de ángeles caídos, denominación que se utiliza para aquellas compañías cuya calificación crediticia pasa de grado de inversión a bono basura, sigue creciendo. S&P, la principal agencia de rating del mundo, ha rebajado desde enero a categoría especulativa la nota de 34 empresas, cuyas emisiones de deuda alcanzan los 31.200 millones de euros.

El número acumulado de ángeles caídos desde enero pasado aún está lejos de la cifra alcanzada en 2002. Ese año, tras el pinchazo de la burbuja tecnológica y los escándalos de Enron y Worldcom, S&P rebajó a bono basura la deuda de 146 empresas, récord histórico. Sin embargo, en tan sólo nueve meses el número de empresas que han perdido el grado de inversión ya supera a todas las de 2004 y está muy cerca de las compañías afectadas en todo 2005. Además, este año se ha roto la tendencia de los dos últimos ejercicios cuando el número de estrellas emergentes (empresas que vuelve a tener grado de inversión) superaba al número de ángeles caídos.

'El número de rebajas de rating a bono basura está directamente relacionado con la evolución de la economía', sostienen los expertos de S&P en un informe. En otras palabras, el número de ángeles caídos aumenta durante los periodos de desaceleración en el crecimiento de PIB y desciende cuando la economía está más fuerte. 'Esta correlación no debe sorprender porque el endeudamiento en el que incurren las compañías en lo más alto del ciclo económico hace que luego sean vulnerables a rebajas en la calificación cuando el entorno macroeconómico se deteriora', añaden.

De las 34 empresas que han perdido el grado de inversión en lo que va de año 20 son estadounidenses, nueve europeas, tres de la región Asia-Pacífico y las tres restantes de Europa del Este, Oriente Próximo y Latinoamérica.

56.500 millones en riesgo

Además de los ángeles caídos que se han producido desde enero, S&P destaca que hay otras 42 compañías, con una emisión de deuda conjunta por valor de 56.500 millones, que podrían unirse a la lista. Estas entidades tienen una calificación crediticia de BBB- con una perspectiva negativa.

De las compañías cuya calificación corre peligro el 71% son estadounidenses. En función del volumen de deuda que tiene emitido, la empresa más importante que podría ver su rating rebajado a bono basura es la eléctrica TXU, con un endeudamiento de 15.300 millones de dólares, seguida de la cadena de televisión Harrah's. Ambas compañías están en el índice S&P 500. Entre las 42 compañías en peligro también se encuentra la inmobiliaria francesa Gecina, controlada por Metrovacesa.

Por sectores, el eléctrico es el que acumula más compañías bajo riesgo de convertirse en ángeles caídos, con siete empresas bajo vigilancia, seguido del sector de medios de comunicación, con seis representantes, y el asegurador con cuatro empresas. Otros sectores como telecomunicaciones, distribución y productos de consumo tienen a tres compañías cada uno con la deuda bajo vigilancia.

La diferencia entre tener una calificación de grado de inversión o de bono basura tiene unas implicaciones importantes en el coste de financiación de las compañías. El diferencial con la deuda pública de las emisiones de las empresa en los tres últimos escalones de inversión (BBB+, BBB y BBB-) oscila entre los 101 y los 120 puntos básicos, mientras que en las emisiones de grado especulativo el spread varía entre los 192 y los 280 puntos básicos.

Las empresas españolas, a salvo

La política de adquisiciones llevada a cabo por las compañías españolas ha disparado su endeudamiento. Al cierre del primer semestre de 2006, la deuda financiera neta conjunta en el Ibex 35 se situaba en 175.465 millones de euros, un 37% más que al comienzo del ejercicio y casi el doble que dos años antes.

A pesar de este importante incremento en el apalancamiento de las empresas españolas, ninguna de ellas se encuentra entre las 42 que señala S&P como candidatas a ver recortada su calificación a bono basura.

Telefónica, que tras la compra de 02 ha situado su deuda en 55.000 millones, y Abertis, que debido a la compra de TBI y Sanef ha multiplicado su apalancamiento, son las empresas a las que más han recortado su rating en los últimos meses. Sin embargo, ambos grupos aún están bastante lejos de convertirse en ángeles caídos.

A pesar de la fuerte reducción de deuda acometida desde 2001, Repsol es la que más cerca está del bono basura, a tan sólo dos escalones, debido fundamentalmente a la reducción en el número de reservas que realizó en enero.