Fraude

Las 'stock options', bajo la lupa del regulador

La SEC investiga a 100 empresas por manipular los programas de opciones para disparar las plusvalías

Los excesos fraudulentos de compensación a ejecutivos y el mal gobierno empresarial no están del todo enterrados, y el escándalo de las manipulaciones la concesión de stock options está ya en la agenda de reguladores y legisladores. La SEC, dice Christopher Cox, el presidente del regulador estadounidense, investiga a más de 100 empresas por esta práctica. Sin embargo, el miércoles ante una comisión del Senado, pidió a los legisladores que no hagan nada.

Ni la SEC, ni la Hacienda pública (IRS), ni el departamento de Justicia creen que se necesite una nueva legislación para acabar con algo que en EE UU se conoce como backdating. Esta práctica tiene como objeto inflar los posibles beneficios de las stock options al hacer coincidir el momento de su concesión con periodos de baja valoración en Bolsa con lo que se eleva el potencial de revalorización. Es decir, los días de cotización a mínimos son aprovechados para ser designados como el día de concesión de las opciones cuando lo adecuado es establecer el valor el día de su concesión.

Esta práctica solo empezó a ser visible hace unos años cuando se fijó en ello el profesor Erik Lie de la Universidad de Iowa. En 2005 publicó unas conclusiones que mostraban que unas 2.200 empresas habían hecho backdating en algún momento entre 1996 y 2005, porque estadísticamente es más fácil ganar la lotería que esta coincidencia en el calendario.

La SEC lleva ya tiempo trabajando con Lie y examina a empresas como Microsoft (que desde 2003 no concede opciones), Apple, UnitedHealth, entre otras y ha demandado a dos de ellas, Brocade y Comverse.

Con el backdating se produce una brecha en el sistema porque el objeto de las opciones es alinear el interés de los ejecutivos con el de los accionistas y no ampliar el beneficio de los gestores. No obstante, hay disputas sobre si esta práctica se puede perseguir penalmente aunque, desde luego, hay consecuencias tangenciales fiscales, contables o de información a autoridades que pueden dar lugar a acciones por fraude.

Pese a ello, y de cara al futuro, los reguladores creen innecesario que haya más leyes para regular el backdating. En la SEC dicen que cualquier legislación sería prematura porque hay que dar tiempo a la que ya está en marcha. Dice Cox que desde la aprobación de la Sarbanes Oxley (2002), los casos han descendido, por la obligación de reportar la concesión de las opciones dos días después. Además de este filtro, a partir de 2007, las empresas tendrán que arrojar más claridad sobre los sueldos de los ejecutivos. Cox cree que con eso quedará conjurado en buena medida este mal.

Sin noticias del jefe, 'de vacaciones en Israel'

Hace unas semanas, un detective privado, contratado por un hedge fund, dice que vio a Kobi Alexander en Sri Lanka. No se volvió a saber nada más de el ex consejero delegado y fundador de Comverse, una pequeña empresa de alta tecnología, que ha sido demandada por la SEC por manipular el momento de la concesión de opciones sobre acciones (backdating).

Se pensaba que estaba en su Israel natal, donde suele veranear. Curiosamente, a finales de julio, Alexander envió desde este país 57 millones de dólares.

Su abogado, Robert Morvillo, uno de los de mayor perfil en EE UU, dijo el 15 de agosto que había hablado con él hacía dos semanas y confirmó que se iba de vacaciones a Israel. Fue la última vez que hablaron. Ya no sabe donde está. El FBI tampoco y desde el 31 de julio se le considera fugitivo de la justicia americana.