EDITORIAL

El PIB español y la sombra del BCE

Tras mantener los tipos de interés en el 2% durante dos años y medio, el Banco Central Europeo (BCE) inició en diciembre un proceso de subidas paulatinas que, a principios de este mes de agosto, ha colocado el precio del dinero en el 3%. Aunque sea el nivel más alto en cuatro años, existen pocas dudas de que esta no será la última. El propio presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se encargó de sugerirlo tras la reunión de principios de mes: prevalecen los riesgos al alza para la estabilidad de los precios (la inflación de la zona euro se situó e julio en el 2,4%) y aún existe recorrido para nuevos repuntes antes de que acabe el año. O, más claro: 'las subidas están prácticamente garantizadas'.

En este escenario cobra especial interés el estudio realizado por el Servicio de Estudios del Banco de España sobre el impacto que el endurecimiento de la política monetaria puede tener sobre el crecimiento de la economía española. Una parte del mercado considera que los tipos pueden subir un punto antes de fin de año. ¿Cuál sería el impacto de esta medida en el fuerte crecimiento español (3,6% en el segundo trimestre, el mayor ritmo en cinco años)? Según el trabajo del Banco de España, el aumento de un punto en los tipos de interés en la zona euro restará al PIB un 0,17% de crecimiento.

Se trata de un escenario teórico en el que las demás variables permanecerían estables, pero es significativo que el impacto negativo para el PIB español sería sólo ligeramente superior al que sufrirían la zona euro o EE UU. Un síntoma de la fortaleza de la economía española es que ese impacto es hoy cinco veces más pequeño que en 2000. Los estudios teóricos, sin embargo, no pueden ocultar la existencia de riesgos para la economía española ante un mayor endurecimiento de la política monetaria. Entre éstos, no son los menores el elevado endeudamiento de las familias, el crecimiento desaforado del crédito, en cotas que nunca se habían visto en España, y la baja productividad.