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Una subida de un punto en los tipos resta el 0,17% al PIB

Cada cien puntos básicos que el BCE suba el tipo de interés en la zona euro tendrían en España un impacto en términos de crecimiento de un 0,17% del PIB, según un reciente estudio realizado por el Banco de España. Aunque de forma ligera, la subida del precio del dinero tiene un efecto negativo mayor en España que en la UEM y que en Estados Unidos.

El reciente estudio realizado por Esther Moral y Ana del Río, ambas del Servicio de Estudios del Banco de España, establece que una subida de un punto de interés retrae el PIB de la UEM un 0,15% y en el caso de Estados Unidos un 0,14%. Sin embargo, esta diferencia es prácticamente inapreciable y el propio informe declara que 'el impacto en términos de crecimiento de una perturbación en el tipo de interés es muy similar en las tres economías analizadas, si bien es ligeramente superior en España'.

La hipótesis de trabajo establece que el efecto de la subido de tipos de interés tiene una duración de dos años, estableciendo el 0,17% como media si bien no supone que sea igual en el primer año que en el segundo. Además, puesto que se trata de una simulación teórica se fija la hipótesis científica de que el resto de las variables económicas permanecen inalterables.

Igualmente, las autoras -cuyo objetivo es establecer un índice de condiciones monetarias y presupuestarias (ICMP)- aclaran que el índice es variable en el tiempo y por tanto, estos porcentajes podrían variar: 'Las transformaciones económicas experimentadas en algunos países podrían introducir variabilidad en las ponderaciones relevantes en cada momento del tiempo'.

Una buena muestra de estas variaciones se recoge en el propio estudio al comparar los resultados del análisis de Moral y Del Río con otras similares realizados con anterioridad. Así, el elaborado por Martínez Pagés en 2000 establece que una subida de un 1% de los tipos de interés restaría un 0,83% al PIB y el modelo trimestral del Banco de España (MTBE) elaborado por Estrada en 2004 lo establece en un 0,21%, más cercano al 0,17% que concluye el estudio recientemente elaborado por el Servicio de Estudios del Banco de España.

Gasto público

El trabajo de Moral y Del Río no sólo analiza el efecto de los tipos de interés sobre la actividad economía. También realiza un supuesto sobre el efecto que tendría una variación presupuestaria en las tres economías analizadas. En primer lugar se calcula la repercusión en la actividad de una subida en el gasto público equivalente a un 1% del PIB de cada una de las zonas. Si tal cosa ocurriese en España, el PIB crecería de forma adicional un 0,29%, muy lejos del efecto multiplicador que tendría sobre la UEM que inyectaría un 0,35% al PIB y aún más de EE UU, donde una subida del gasto público de 1% del PIB repercutiría en un crecimiento del 0,44%.

En compensación, si se aumentasen los impuestos igualmente en el equivalente a un 1%, el recorte del PIB sería menos traumático en España que en las otras dos economías. Según el informe del Banco de España, el aumento impositivo restaría al PIB español un 0,10%, mientras que el recorte sería de un 0,15% en la UEM y de un 0,25% en Estados Unidos.

Conjugando las hipótesis de aumento del gasto público e incremento de impuestos, las autoras hayan un nuevo parámetro 'multiplicador del presupuesto' que curiosamente es prácticamente idéntico en las tres economías: 0,19% (España y EE UU) y 0,20% UEM. Lo comido por lo servido.

España es menos vulnerable a la revalorización de la moneda

El trabajo del Banco de España analiza también el efecto del tipo de cambio sobre el PIB. Sin embargo, el resultado puede ser confuso, pues establece que 'una apreciación del tipo de cambio efectivo nominal (TCEN) del 1%' tiene un efecto negativo sobre la economía española del 0,12%, por un 0,04% para la UEM y un 0,003% para EE UU. La confusión se deriva de que no mide el efecto de una revalorización del euro, sino del tipo de cambio efectivo que se establece en función de la composición del mercado exterior. De hecho, el resultado significa que España es mucho menos vulnerable a la revalorización de la moneda.