Finanzas

El Popular prevé superar su plan trienal antes de acabar el ejercicio

El Banco Popular cerró el semestre con un beneficio atribuido de 517,87 millones de euros, un 21,4% más que un año antes. Su consejero delegado, Francisco Fernández Dopico, descarta una próxima burbuja inmobiliaria, aunque considera que ya se está produciendo una ralentización hipotecaria.

A un paso de alcanzar los objetivos del Plan Suma'. Así definió ayer Fernández Dopico los logros conseguidos por el Popular en los dos años y medio en los que lleva en marcha su proyecto trienal que finaliza este ejercicio. El reto era alcanzar los 1.000 millones de euros de resultado neto en 2006. En los seis primeros meses, el beneficio atribuido ha alcanzado los 517,87 millones, un 21,4% más que un año antes.

En el incremento de su beneficio ha influido la mejora de todos sus márgenes y del negocio. El Plan Suma también contempla como objetivo aumentar en 1.120.000 el número de clientes en tres ejercicios (2004, 2005 y 2006), cifra que ya se ha superado. Se han conseguido 1.187.000 nuevos usuarios y, de ellos, 255.000 sólo en los seis primeros meses de este año.

También se ha rebasado el reto de clientes vinculados, al pasar de un objetivo de 400.000 a finales del presente ejercicio a los 544.000 obtenidos. También se ha logrado crecer por encima del objetivo de cuota de mercado.

'Es muy difícil que la competencia nos quite una hipoteca o pyme'

Dopico afirma que si se divisase una crisis inmobiliaria sería difícil renovar las hipotecas a 50 años

En rentabilidad y eficiencia, sin embargo, el Popular se ha quedado más rezagado. El reto es llegar a un ROE del 25%, y hasta junio era del 21,74%, y situar la eficiencia en el 30%, que ahora está en el 31,94%. Dopico asegura que, a pesar de todo, estos objetivos también se conseguirán sin dificultad.

El número dos de la entidad destacó ayer en la presentación de los resultados del grupo que por fin el banco había logrado romper la tendencia de los últimos años de perder margen con clientes. Fue en marzo cuando se empezó a detectar una ligera recuperación, que se ha confirmado en los meses siguientes.

Desde que se inició el Plan Suma el Popular ha ido rebajando y buscando el equilibrio del peso del crédito hipotecario dentro del balance con otros préstamos como el destinado a pymes y consumo, que son más rentables. Y, según ha explicado Dopico, dicha estrategia ha dado sus frutos. El crédito ha crecido un 18,6%, de él el hipotecario aumentó un 20,2%, subida importante pero más baja que en trimestres anteriores.

'Llevamos bastante tiempo exigiendo más al dar hipotecas', recuerda el ejecutivo. Y reconoce que, pese a que están reduciendo la concesión de hipotecas voluntariamente, ya se detecta una ralentización en la demanda. A pesar de ello, cree que no existe una burbuja inmobiliaria. La entidad descarta lanzar hipotecas con amortización de 40 ó 50 años. 'El banco siente respeto por las hipotecas a 50 años ya que, ante una crisis económica, ¿cómo se renovarían esos créditos?', afirma Dopico.

'Las pymes se han convertido en el objeto de deseo de la banca', asegura el banquero. Pero recuerda que el Popular lleva toda su vida volcado en este segmento. 'Es difícil quitarnos una hipoteca o una pyme, pero nosotros sí quitamos a la competencia', presume. ¿El secreto? 'Hacemos trajes a medida para nuestros clientes'.