Tecnología

§First Tuesday§ vuelve a reunir en Barcelona a inversores y empresarios del sector tecnológico

Hoy se celebra en Barcelona la segunda reunión First Tuesday, un evento que ya funcionó en todo el mundo como foro de encuentro de empresarios e inversores del sector tecnológico, y que dejó de operar tras el estallido de la burbuja en 2001. Carlos Blanco, promotor actual del encuentro, señala que ahora los inversores buscan un modelo de negocio maduro normalmente relacionado con el software para Internet y el ocio digital para telefonía móvil.

Los encuentros First Tuesday tienen su origen en las reuniones que a finales de los noventa se celebraban en el barrio londinense del Soho, donde empresarios del sector tecnológico discutían sobre su negocio, en alza durante aquellos años previos a la burbuja, y los emprendedores necesitados de financiación compartían ideas con inversores deseosos de poner su dinero en proyectos relacionados con Internet.

Los encuentros pasaron a ser un negocio que concedía franquicias en todo el mundo, llegando a operar en 18 países y logrando más de 41.000 miembros en todo el mundo. El desplome del índice tecnológico Nasdaq a mediados de 2001 desinfló muchos proyectos y las reuniones dejaron de celebrarse en muchas ciudades. En Madrid la franquicia funcionó entre 1999 y 2001, y en Barcelona hasta 2002.

Cinco años después del batacazo del mercado tecnológico, Internet parece revivir de la mano de grandes como Google, Microsoft o Yahoo!, y las reuniones First Tuesday vuelven a atraer a empresarios e inversores. Hace dos meses, Carlos Blanco, consejero delegado del Grupo ITNET, y Amaia Helguera, socia cofundadora de First Tuesday recuperaron la franquicia de Barcelona, y en el Congreso IGC celebrado el pasado mes de junio se celebró la primera reunión de esta segunda etapa del proyecto.

Carlos Blanco explica que en cada encuentro ­sin coste para los asistentes- ¢hay una charla de un empresario de éxito que ha logrado financiación y levantar un proyecto, y luego los asistentes realizan un trabajo libre de networking, en el que las personas y los proyectos se van conociendo¢. El objetivo no siempre es encontrar financiación y, de hecho, en muchas ocasiones lo que nacen son proyectos conjuntos entre varias empresas del sector.

Los inversores, en todo caso, no hacen ya apuestas tan arriesgadas como las que se vieron en el año 2.000, y buscan según Blanco proyectos válidos, producto del trabajo de empresarios maduros. ¢Buscan un determinado perfil de proyecto, tiran más hacia iniciativas que hablan por ejemplo de software basado en Internet u ocio digital, normalmente relacionado con los teléfonos móviles¢.

Pero el hecho es que los inversores vuelven a mirar con buenos ojos al mundo de Internet, que ha recibido en los últimos meses financiación interesante. Blanco recuerda el caso de Ploymita Technologies, que recibió recientemente una inversión de 2,5 millones de euros, o el de Berggi, la comunidad de usuarios móviles creada por el fundador de MyAlert, Jorge Mata, que también recibió 3 millones de euros. También cita los casos de Spamina, Polymita o Voz Telecom.