EDITORIAL

Secuelas de una crisis

Tras la renovación de la cúpula de EADS, que ha supuesto la dimisión este último fin de semana del copresidente francés, Noël Forgeard, y del máximo responsable de su principal filial, Airbus, el alemán Gustav Humbert, ahora la crisis del grupo aeronáutico se dilucida en el terreno laboral. Los retrasos en las entregas del A-380 van a tener un efecto significativo en la actividad de las filiales y proveedores de este proyecto. En el caso de la industria española, que asume el 10% de la carga de trabajo, están en juego unos 1.500 millones de euros. La dirección de Airbus negocia ya con los sindicatos cómo afrontar el excedente de producción en el tejido empresarial español, conformado por 30 empresas, en su mayoría de pequeño tamaño y con capacidades financieras limitadas. Dada la importancia estratégica de este sector, asumida por el propio Gobierno español, urge encontrar soluciones para paliar la crisis.