Luis Portillo

'Alfonso Cortina presentará su dimisión cuando finalice la opa sobre Colonial'

El empresario sevillano, de 44 años, ha revolucionado el sector inmobiliario español tras anunciar una ampliación de capital en Inmocaral inédita en España y lanzar una opa sobre Colonial.

Inmocaral, inmobiliaria adquirida el pasado año por Luis Portillo, celebra hoy junta de accionistas en la que previsiblemente se aprobará la ampliación de capital de 2.687 millones de euros, una operación inédita en el sector español. El empresario sevillano, que concede su primera entrevista 'en muchísimo tiempo', ha lanzado además una opa por Colonial valorando la compañía en 3.761 millones. 'En la posición que estoy hoy entiendo que tengo que dar entrevistas' dice reconociendo que no le gustan las apariciones públicas. Se está gestando una de las próximas grandes inmobiliarias europeas.

Ha lanzado una oferta de adquisición sobre Colonial ofreciendo 63 euros por acción y tiene asegurado el control del 39,3% del capital por el compromiso adquirido de venta con La Caixa. ¿Teme una contraopa?

No tengo ninguna duda de que nuestra oferta va a tener éxito. En primer lugar tenemos capacidad económica para responder a cualquier contraopa; por otro lado tenemos cerrado la compra de casi el 40% de Colonial. Si alguien es capaz de poner encima de la mesa el dinero suficiente y sabiendo que ya tenemos el 40% comprado... bueno, locuras se han visto. Y rumores siempre va a haber, hoy las opas encienden rumores. Tenga en cuenta que con 2.671 millones en el bolsillo resultado de la ampliación de capital en Inmocaral teníamos que hacer las cosas bien y el objetivo era Colonial. Lo era desde octubre o noviembre del pasado año, entonces yo ya estaba pensando en Colonial, la operación ha sido muy estudiada.

'Alfonso Cortina ve atractiva la oferta y presentará su dimisión cuando finalice la operación'

'Si se presenta otra oportunidad de compra y tenemos que volver a ampliar capital, lo haremos'

¿Cuál es la posición ante la opa de Mutua Madrileña, con el 10% de Colonial, y el fondo holandés PGGM, con el 5,8%?

Mutua Madrileña va a vender, y creo que el resto de los fondos también. La decisión de La Caixa creo que se va a repetir entre el resto de los accionistas.

La compra de Colonial ha sido estudiada por otras inmobiliarias, ¿por qué La Caixa ha decidido venderle a usted?

Porque nadie ha sido capaz de sentarse con La Caixa y hacer una oferta que fuera tan atractiva. Hemos logrados fondos para sentarnos con La Caixa y decirles que tenemos el dinero, que nos gusta Colonial, sus gestores y que sigue la línea de negocio que queremos impulsar en nuestra compañía y que tiene una joya como la francesa SFL en la que Colonial tiene el 79% del capital, que supone haber dado ya el salto fuera de España, con posibilidades de salir al mercado y tener más adjudicaciones.

Me he sentado con La Caixa y hemos expuesto estos factores. ¿Qué es lo que ha pasado? Que hasta ahora nadie ha sido capaz de sentarse con La Caixa, en primer lugar porque nadie lo ha podido hacer con casi 3.000 millones como nosotros.

No hemos hecho nada a la ligera, hemos estudiado la situación desde octubre o noviembre, cuando hemos visto hasta donde podíamos llegar, nos hemos sentado con La Caixa les hemos mirado a los ojos y le hemos dicho ¿estás dispuesto a vender? Al banco le ha parecido muy bien la prima sobre el valor del mercado del 15% y que sea una opa por el 100% y amistosa; las cosas se han hecho bien.

La idea es fusionar Colonial e Inmocaral...

La idea es unir las dos compañías. La gestión de suelo que tiene Inmocaral, principalmente en Andalucía y parte en Madrid, se incorpora a la gestión de suelo que tiene Colonial, en Barcelona fundamentalmente. Si ponemos en una mesa lo que es Colonial e Inmocaral, Colonial tiene mejor imagen en el mercado, la unión se hará bajo el paraguas de Colonial, que mantendrá sus sede en Barcelona, Madrid y París.

¿Han calculado el precio total de la operación de compra de Colonial?

Con Goldman Sachs hemos estudiado todas las posibilidades. La oferta de 63 euros por acción por el 100% nos da una valoración de 3.761 millones; luego hay que calcular la deuda de la compañía y posibles cláusulas por cambio de control, otros 2.800 millones. Además, hemos previsto la financiación necesaria para tomar el 100% de SFL, que pueden ser cerca de 400 millones. En total puede suponer en el orden de 7.000 millones de euros.

¿Ha hablado con Alfonso Cortina? (presidente no ejecutivo de Colonial y ex presidente de Repsol).

Sí, he hablado con él. Dice que Colonial le gusta, pero que va a votar a favor de la opa porque ve atractivo el precio. Y si esto sale adelante -no tengo ninguna duda de que va a salir-, el día que quede concluida la opa presentará su dimisión.

¿Hasta dónde quiere llevar a Colonial?, ¿quiere ser una nueva Metrovacesa?

No he puesto los ojos en Metrovacesa ni en ninguna otra compañía, solo en nuestro proyecto en el que están marcadas unas líneas de crecimiento. No voy a desaprovechar oportunidades de compra en España y en el extranjero que den valor a la compañía. El crecimiento de Colonial puede ser a través de oportunidades que se presentan en el mercado, ahora no podemos competir con pequeños empresarios; con nuestro pulmón financiero tenemos que ir a proyectos de mucha magnitud y que la fusión que pueda venir sea de conveniencia, amistosa, que no destruya empleo. Si esto se nos presenta, lo asumiremos y si para ello necesitamos una nueva ampliación, lo haremos.

¿Qué papel tendrán en la nueva Colonial los socios que han acudido a la ampliación de capital de Inmocaral? Reyal, Nozar, Grupo 2000, Díaz de Mera, Caja Duero.

Entran con una participación importante en Inmocaral y tendrán un puesto en el consejo. Habrá que ver el grado de aceptación que tengamos y se hará una réplica de Inmocaral en Colonial.

¿Cómo está viviendo la situación en Metrovacesa? Portillo se mantuvo en el capital de Metrovacesa entre 2003 y finales de 2005 y ahora la compañía vive un enfrentamiento entre el primer accionista, la familia Sanahuja y el presidente, Joaquín Rivero.

En Metrovacesa he dejado grandes amigos; hemos hecho grandes operaciones como Gecina. La compañía se ha consolidado a nivel europeo y está gestionada por grandes empresarios.

En la situación de lucha de poder que están viviendo hoy no quiero entrar; Joaquín Rivero es amigo mío y también la familia Sanahuja, lo que no entiendo es que se haya llegado a esta situación.

Nunca antes en Metrovacesa se había dado una junta general como la que tuvo lugar el pasado lunes, en la que hubo muchas discrepancias.

Tanto su entrada en el capital de Metrovacesa como su salida, así como la ampliación de capital de Inmocaral, se produce con el empresario Domingo Díaz de Mera.

Es un empresario que busca estar en cada momento en la empresa con mayor proyección. En noviembre o diciembre del pasado año vimos que nuestro proyecto en Metrovacesa había terminado, entonces empezaban a verse ya esas tiranteces en el consejo de administración; entiendo que esto perjudica al valor y la situación no era la misma que cuando entramos.

Al cambiar esta situación desistimos de entrar en esa pelea. Cuando yo salí no pregunté a Domingo Díaz de Mera si él iba a salir, de hecho hemos salido en peores condiciones de las que los minoritarios están saliendo ahora, yo salí a 57 euros y hoy saldrán algunos a más de 70 euros, luego no se trató de una operación especulativa. Para mí es más importante tener un perfil de empresario que aporta valor a una compañía que un perfil más financiero.

¿Cuál es su relación con Santander y con BBVA?

Quiero mantener de forma independiente mi patrimonio del negocio inmobiliario. Así, soy propietario de un colegio en Sevilla, que hoy aparece en medios como uno de los mejores de España; creamos puestos de trabajo en negocios agrícolas, en ibéricos... E igualmente tengo participaciones en bancos, pero no para dar un salto a este sector.

'Hipotequé mi casa en mi primer proyecto'Suelo y tipos de interés, claves para el sector inmobiliario

A Luis Portillo, nacido en Sevilla hace 44 años, todo parece haberle ido bien. Desde sus comienzos en la subcontrata de su padre hasta la ampliación de capital de Inmocaral. 'Algunas cosas habrán salido mal, pero la mayoría han salido bien, si no no estaría aquí', dice.

Su desinterés por tener presencia pública ha mitificado en cierto modo su figura y de él se ha dicho que empezó como albañil y que han sido sus contactos con el PSOE y la entidad financiera El Monte las claves de su éxito.

'No he sido peón de albañil en mi vida, aunque sí puede hablarse de orígenes humildes. Terminé mis estudios de bachillerato, mi padre tenía una empresa de subcontratas pequeña, de 50 trabajadores, y se le fueron los gestores, entonces ¿de quién iba a tirar mi padre?, pues de su hijo mayor', recuerda. 'Intenté seguir estudiando por las noches una carrera, pero me fue imposible compatibilizar las dos cosas y me dediqué a un proyecto basado en una subcontrata, en un empresario que se había echo así mismo con mucho esfuerzo, mi padre. Me puse al frente de la compañía; con 20 años asumir eso es duro, pero a los 21 años pasamos a tener 1.500 trabajadores'.

Ni El Monte ni el PSOE han sido las claves de su éxito. La entidad financiera 'no me metió a mí en Metrovacesa, aunque le debo apoyos a El Monte, como al BBVA o al Santander', señala. Y sobre sus preferencias políticas comenta que no tiene ninguna, y que se lleva tan bien con el PSOE en Andalucía como con el PP en Madrid o la Generalitat valenciana: 'Un día me hicieron una fotografía con Chávez en un acto de la Junta de Andalucía y no debe haber muchas más fotos mías'.

Las claves de su éxito son el valor y el haber apostado por sus proyectos personales, asegura. 'Siempre he aportado mi patrimonio en las operaciones; a una entidad financiera tienes que convencerla con tu patrimonio, si confías en un proyecto no puedes decir que no apuestas. Antes, cuando presentaba un proyecto a una entidad me decían ¿y tú que pones? y yo decía, mira, no puedo poner más de lo que tengo, pero lo que tengo aquí está. Eso sorprendía porque claro, que alguien se juegue su vida...' dice. 'El primer proyecto que hice, para comprar suelo, hipotequé mi casa, porque era mi proyecto. Y lo hice en 1984 y lo he hecho con la ampliación de capital de Inmocaral, porque yo pongo en esa operación 481 millones en efectivo.

Suelo y tipos de interás, claves para el sector inmobiliario

¿De qué depende la evolución del sector inmobiliario, como se ha alcanzado la situación actual del mercado español?

El sector inmobiliario lo regulan una serie de factores. Primero el suelo que hay en el mercado, lo que fundamentalmente depende de la Administración; si ésta genera el suelo que demanda el mercado, este se regula. En segundo lugar el tipo de interés, si sigue en las condiciones actuales, la evolución será buena. Si las Administraciones no producen suelo, el precio sube y si a su vez sube el tipo de interés... desde luego esto tiene una vida corta, pero hasta ahora no se han producido estos factores.

A principios de los años noventa se vivió una crisis inmobiliaria, ¿podría producirse ahora algo parecido? ¿Recomendaría apostar por viviendas sociales como hizo usted en aquella época?

Yo empiezo en 1984 con una subcontrata y hasta 1990 me dediqué a conocer el sector, a tomar una posición, estudié como funciona y dónde están las posibilidades de negocio. Cumplí con mis compromisos de obra en la Expo 92 y me tiré dos años estudiando cuál era el siguiente paso que tenía que dar. Y este pasaba por entrar en viviendas sociales, con menos riesgo pero menor beneficio, así al menos me aseguraba el futuro. En ese momento y hoy en día es un mercado en el que la venta es más fácil, aunque hay que hacer las cosas muy bien para lograr rentabilidades. Cuando estuve preparado arriesgué mi patrimonio por defender mi proyecto, las promociones fueron funcionando y me fui expandiendo por otras zonas.

¿Qué pueden hacer las inmobiliarias españolas para seguir creciendo?

Hoy ninguna compañía inmobiliaria está donde está si no ha hecho las cosas bien. Metrovacesa está donde está gracias a sus gestores, está pasando por una situación difícil pero saldrá de ella. Diversificar riesgos y buscar oportunidades de negocio en Europa son dos posibles oportunidades.