EDITORIAL

El gran impulso de Ferrovial

El mayor operador de aeropuertos del mundo, BAA, aceptó ayer la opa del consorcio liderado por el Grupo Ferrovial, valorada en 14.760 millones de euros. Una estrategia bien diseñada por Rafael del Pino y su equipo -asesorados por Citigroup-, algunas sabias decisiones durante la negociación, tesón a toda prueba y buenas dosis de paciencia, tan necesaria en los negocios, han hecho que el consejo de administración del operador británico de aeropuertos se haya inclinado por la oferta de Ferrovial, a pesar de ser inferior a la que anunciaba Goldman Sachs. Aun así, Ferrovial ha tenido que mejorar un 17,3% su propuesta inicial.

Puede que el competidor Goldman Sachs guarde algún as en la manga -cuenta hasta el 16 de junio para mejorar la oferta de Ferrovial- pero el grupo de Del Pino le ha complicado las cosas al anunciar ayer que ya ha comprado el 14% de BAA.

Ferrovial emprendió hace ya tiempo un inteligente camino de internacionalización y diversificación de negocios y mercados. Entre las grandes constructoras es con diferencia la que más se ha abierto al mundo, sobre todo mediante compras y nuevas concesiones. La compañía se ha basado en los extraordinarios rendimientos del sector de la construcción en España para convertirse en un grupo multinacional. A finales de marzo, la mitad de su negocio ya venía del exterior. Ahora, con BAA dará el gran salto: sus ventas internacionales serán el 60% del total y el Ebitda proveniente del exterior alcanzará el 75%.

Se trata de un proceso no exento de problemas. Ayer mismo, Ryanair reclamaba 'romper el monopolio' de BAA en la gestión de los aeropuertos británicos. Pero lo innegable es que el hijo del fundador ha colocado al grupo en la primera división internacional. El reto es mantener la velocidad de crucero en rentabilidad.