EDITORIAL

La economía salva la confrontación

El presidente del Gobierno centró ayer en la economía su apertura del debate sobre el estado de la nación. Es un campo en el que ha cosechado apreciables éxitos en sus dos primeros años de gestión, y en el que también reconoce determinados desequilibrios, como la inflación, que ha vuelto a superar el 4%. Aquí mostró su convencimiento de que los próximos meses habrá un alivio en los precios sin medidas adicionales, cuando ceda la presión de la energía, que aporta un tercio de la presión inflacionista.

La materia económica no fue, posteriormente, el centro del debate porque el Partido Popular lo trasladó hacia el diseño territorial, la política exterior, la inmigración y los brotes de inseguridad ciudadana, en los que fue más común la acusación cruzada de mala gestión de ahora y del pasado que la propuesta. Y la política antiterrorista, a la que presidente y líder de la oposición hicieron una sola referencia, quedó al margen de la confrontación dialéctica. Por tanto, la economía aportó las únicas propuestas nuevas, que entrarán en vigor en el corto y medio plazo y salvaron una sesión con demasiados gestos de crispación.

Zapatero avanzó que se aprobarán estímulos a los alquileres de vivienda para menores de 35 años, algo que se habían excluido de la reforma fiscal, completando así el círculo de la política de vivienda anunciada hace dos años: la renta percibida por los propietarios del alquiler de sus viviendas a jóvenes, estará desfiscalizada. Esta medida, desconocida hasta ahora en España, es un arma de doble filo, porque bien pudiera convertirse en un estímulo más firme a la propiedad para alquilar que al propio alquiler.

El presidente adelantó también un recorte de la cotización a la Seguridad Social para jóvenes empresarios que contraten a un primer trabajador fijo, así como nuevos créditos de hasta mil euros a tipo cero para aprender inglés, también a jóvenes, como nuevo impulso a la cualificación de los trabajadores. Son fórmulas prácticas de seguir aprovechando el crecimiento de la economía que deberán demostrar su eficacia.