EDITORIAL

Los eternos retos de Quintás

Juan Ramón Quintás volvió ayer a ser reelegido presidente y director general de la Confederación Española de las Cajas de Ahorros (CECA) por otros cuatro años. Su elección se produjo por unanimidad. Ni una sola voz discordante. Ni tan siquiera la del presidente de la Caja de Castilla-La Mancha, Juan Pedro Hernández-Moltó, quien hace unos meses amagó con presentar una candidatura alternativa.

Fuentes asistentes al consejo aseguraron que Quintás 'estaba pletórico cuando se le volvió a designar presidente. Parecía como si fuera la primera vez que le elegían'. Y es que este gallego, de 62 años, mantiene la misma ilusión que el primer día que pisó la CECA, hace más de 12 años, cuando fue nombrado director general. Presume de que le gustan los retos. Y ser el máximo representante de las cajas, sector que supone la mitad del sistema financiero español, es todo un reto, entre político y económico.

Durante los próximos cuatro años, Quintás ha de enfrentarse a problemas que no le son desconocidos, como el de la naturaleza jurídica de las entidades. Las voces que han intentando que se cambie el estatus de las cajas no lo han conseguido aún. Pero no se dan por vencidas, sino todo lo contrario. Esperan el momento más oportuno para reclamar la modificación de la naturaleza jurídica del sector mientras van ganando adeptos. La imagen de politización de las cajas sigue ahí. Quintás no ha podido eliminar este sambenito del sector, a pesar de que con la Ley Financiera se redujo el peso político en los consejos a menos del 50%. El ya reelegido presidente de la CECA ha defendido en alguna ocasión que si ese es el problema, es partidario de reducir aún más este porcentaje. Parece una buena idea.

Nadie pone en duda la salud de estas entidades, pero sí el tamaño de algunas. Por ello, también sería conveniente que en esta legislatura, última de Quintás, se fomentasen las fusiones inter e intrarregionales. Si hay que crear bancos internacionales, por qué no cajas de ámbito nacional y para evitar acudir a la apertura masiva de oficinas para tener presencia en toda España.