Crisis energética boliviana

Brasil y Argentina comparten la inquietud por la medida

La decisión boliviana de nacionalizar los recursos naturales del país suscitó también preocupación en Brasil y Argentina, que comparten intereses en el sector energético del país. Nada más conocer la noticia, el presidente de la petrolera Petrobras, Sérgio Gabrielli, declaró que la empresa tomará 'todas las medidas posibles a todos los niveles para garantizar la provisión de gas al mercado brasileño'. La mayor empresa brasileña, de control estatal, tiene en juego las inversiones que ha hecho en el país andino y que superan los 1.000 millones de dólares. Petrobras, además de ser la principal productora de gas y petróleo en Bolivia, donde controla las dos mayores refinerías, explota el gasoducto que lleva el gas a Brasil, donde provee de más del 50% del gas consumido en el mayor país suramericano.

El desabastecimiento es la principal preocupación de Brasil, y el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, convocó ayer una reunión urgente para analizar las acciones a tomar, aunque Petrobras aseguró ayer que el suministro está garantizado. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, entabló contacto con su homólogo brasileño, Celso Amorim, para 'en el marco de un enfoque común' responder con 'firmeza y diálogo' a la decisión de Bolivia.

En Argentina, fuentes del Ministerio de Planificación señalaron que el anuncio 'tomó por sorpresa' al Gobierno y estimaron que se anticipa una 'durísima' negociación por el precio del gas que se pretende comprar a Bolivia. Por su lado, Daniel Montamat, ex presidente de YPF, privatizada en 1995, dijo que la decisión 'diferirá la negociación de contratos' para que Argentina incremente sus compras de gas natural boliviano.