Estatuto

Cataluña quiere asumir en dos años la gestión del catastro

La Generalitat catalana prevé asumir la gestión del catastro en dos años, coincidiendo con la creación del Consorcio de la Agencia Tributaria que estipula el Estatuto. El traspaso supondrá la creación de un segundo Consorcio con el Estado, porque afecta a tres Administraciones.

La administración catalana se ha fijado un plazo de dos años para la formación de un Consorcio específico para la gestión del catastro, una vieja reivindicación de los ayuntamientos. El nuevo Estatuto incluye su traspaso, pero no concreta cuándo, a diferencia del primer Consorcio para la Agencia Tributaria, que deberá formalizarse durante 2008.

Precisamente, el departamento de Economía de la Generalitat pretende que coincidan la formación de los dos consorcios, según afirmó el director del programa para la reforma de la Administración Tributaria de Cataluña, Josep Costa. En cualquier caso, el traspaso del catastro no puede ser unilateral, al afectar su gestión al Estado, la administración autonómica y a la local, afirmó Costa.

Por su parte, el consejero de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, afirmó ayer que el objetivo es que la Ley que debe crear la Agencia Tributaria catalana esté lista el próximo junio, justo después de la celebración del referéndum del Estatuto previsto inicialmente para el día 18 del mismo mes. El siguiente paso sería la creación de la propia Agencia, que podría funcionar a principios de 2007. El proceso culminará con la formación del Consorcio paritario con la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) un año más tarde, que se encargará de la gestión, recaudación, liquidación e inspección de todos los impuestos compartidos en Cataluña y actuará como ventanilla única. Josep Costa señaló que 'los ciudadanos no notarán una duplicidad de administraciones'.

La Agencia Tributaria catalana tendrá 80 oficinas frente a las 50 existentes actualmente

Precisamente, el inicio de la campaña de Renta propició la visita del consejero Castells a la plataforma conjunta de asistencia al contribuyente en Barcelona, donde afirmó que cuando el Consorcio de la Agencia Tributaria funcione, existirán 80 oficinas, frente a las 50 existentes actualmente. 'Lejos de haber duplicidades, el contribuyente notará una mayor atención y servicio', remarcó Costa. Asimismo, el cuerpo de funcionarios que trabajarán en la Agencia Tributaria procederán de la actual dirección general de Tributos de la Generalitat y de la delegación territorial de la AEAT.

Costa añadió que la creación del Consorcio sólo tiene ventajas, al permitir una mejora en la gestión, especialmente porque todas las administraciones aumentarán el nivel de la información que comparten. En este sentido, Josep Costa ejemplificó que Cataluña cuenta con un mayor conocimiento de las transacciones inmobiliarias a través del impuesto de Transmisiones Patrimoniales, mientras que el Estado acumula más información y datos sobre la gestión del IVA.

El Estatuto también prevé el traspaso a la Generalitat de las competencias que mantiene la secretaría de Estado de Hacienda sobre revisión de tributos, que pasarían a depender de la Junta de Finanzas de la administración catalana, que ahora cuenta con atribuciones limitadas, al encargarse de la gestión de multas y el impuesto del agua.

La reforma enfila hoy su recta final con el inicio del debate en el Senado

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, abrirá hoy en el Senado el trámite final del Estatuto catalán en lo que al ámbito parlamentario se refiere con una intervención que buscará la complicidad de Entesa, grupo en el que se integran el PSC, ERC e Iniciativa, y también subrayar su plena identificación con la reforma que será sometida a referéndum el próximo 18 de junio.

Durante la elaboración del Estatuto, la actitud de Maragall ha pasado por varias fases. En los prolegómenos de la reforma no le importó encabezar junto a Esquerra unas exigencias de máximos, tras los posteriores recortes del texto que se registraron en el Congreso hizo público en reiteradas ocasiones su malestar con el Gobierno central y, últimamente, obligado por las circunstancias, ha decidido enarbolar la bandera estatutaria con el mismo entusiasmo que Convergencia i Unió, el mejor camino para que la consulta de junio termine de forma razonable pese a las incoherencias que ha exhibido en los últimos meses Esquerra Republicana.

Maragall no tendrá que enfrentarse a los presidentes autonómicos del PP en el debate que se inicia hoy en el Senado porque el primer partido de la oposición, tras muchas dudas, ha decidido dar al mismo un perfil político bajo siguiendo la recomendación de Josep Piqué. En su lugar intervendrán los consejeros de Presidencia de las distintas comunidades, siete de ellos del PP. Su partido ha presentado una enmienda de veto a la reforma estatutaria que no prosperará ya que no cuenta con apoyos suficientes.

El medio centenar de enmiendas que ha registrado Esquerra Republicana tampoco saldrán adelante al no contar con los votos requeridos. Esta situación favorecerá que el Estatuto salga del Senado como ha entrado, sin apenas modificaciones, en sintonía con el interés del Gobierno en agilizar al máximo su tramitación para posibilitar que el referéndum tenga lugar en la fecha convenida.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se plantea intervenir en el pleno del Senado el próximo jueves 11, día en el que está prevista la aprobación definitiva del Estatuto. Zapatero tendrá una presencia activa en la campaña del referéndum, sobre el que se proyectan algunas sombras de duda por la actitud que ERC mantiene acerca del Estatuto. Pasqual Maragall advirtió ayer a los republicanos que 'ahora es el momento de encarar el futuro con optimismo'. Estos últimos reunieron a sus asambleas territoriales sin modificar su apuesta por el voto nulo en la consulta de junio.