EDITORIAL

Superávit y cautela

El superávit fiscal previsto por el Gobierno para el próximo ejercicio es una gran noticia para la economía. No sólo expresa el rigor con que el equipo de Pedro Solbes lleva las riendas de la política presupuestaria, sino que anuncia un crecimiento muy parecido al de este año (3,5% en el primer trimestre, según las estimaciones) y consolida una velocidad de crucero nada despreciable. Como prueba, 2007 será el tercer año consecutivo de superávit fiscal para el conjunto de las Administraciones públicas. Si se incluye el excedente de la Seguridad Social, el superávit total estará en torno al 1%. Es un dato que mejora sensiblemente las previsiones oficiales realizadas hasta ahora, y más si se tiene en cuenta que en 2007 comenzará la rebaja del impuesto de sociedades. Pero incertidumbres como la escalada del petróleo o la inflación son nubarrones a no olvidar, porque pueden complicar el futuro. La cautela es la mejor compañera en estos casos.