Presupuestos

El Gobierno prevé para 2007 un superávit en torno al 1%

El Gobierno prevé para el próximo año lograr el tercer superávit fiscal consecutivo para el conjunto de las Administraciones públicas (Estado, Seguridad Social, comunidades y municipios), un excedente que estará cercano al 1% del PIB, según el Ejecutivo.

Los cálculos, aún en fase preliminar, proceden de la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2007, que ya se ha puesto en marcha. El Ministerio de Economía cuenta con un escenario de crecimiento económico muy parecido al del ejercicio actual, en el que el PIB ha crecido un 3,5% en el primer trimestre del año, según las estimaciones del departamento que dirige Pedro Solbes (el dato oficial no lo hará público el INE hasta dentro de tres semanas).

De confirmarse, este 3,5% de crecimiento del PIB hasta marzo, la economía habría mantenido al principio de este año una velocidad de crucero idéntica con la que cerró 2005. Este ritmo de avance ya ha permitido, en el caso del Estado central cosechar hasta marzo un superávit del 0,5% del PIB, impulsado por un aumento de los ingresos por impuestos del 7,4%.

La secretaría de Estado de Hacienda y Presupuestos, cuenta con extender esta tónica en los próximos trimestres y todo el año 2007.

'Contamos con lograr en 2007 un excedente en el Estado de varias décimas de PIB, excluida la Seguridad Social', indican fuentes del departamento de Economía. Si se incluye el excedente de la Seguridad Social, el superávit total se encontraría en torno al 1% del PIB.

Este excedente global es mejor que el aprobado por el Congreso el pasado año para 2007, en el que se contemplaba un superávit de sólo el 0,3% del PIB. También es ligeramente mejor que las cifras incluidas en el programa de Estabilidad español, remitido a Bruselas a principios de año, y que corregían los datos del Congreso (en este caso ya se reconocía la posibilidad de superar el medio punto de PIB). El excedente es importante si se tiene en cuenta que en 2007 se pondrá en marcha la rebaja del IRPF, que drenará más de 2.000 millones de euros al fisco, y la primera fase de la rebaja del impuesto de sociedades.

Cautela

No obstante, hay bastantes elementos de incertidumbre que impulsan a Solbes a ser cauto con los números del Presupuesto. De hecho, no hará público el 'cuadro macro' para 2007 hasta finales de julio, cuando se tengan más indicadores de análisis, como los datos completos del segundo trimestre. Entre estos elementos de incertidumbre figuran los elevados precios del petróleo, la situación de las comunidades autónomas, con fuertes presiones de gasto sanitario, y la necesidad de que el mercado de trabajo no se tuerza. La EPA del primer trimestre del año arroja un elevado número de contratos a tiempo parcial y una subida de la tasa de paro del 8,8% al 9,1%, algo que no ha gustado a los analistas.

Por el momento, las cuentas de la Seguridad Social se mantienen muy saneadas. Hasta marzo, y según datos a los que ha tenido acceso Cinco Días la Seguridad Social ha cosechado un superávit de 6.815 millones de euros, equivalente al 0,7% del PIB. Los ingresos por cotizaciones están creciendo al 8%, suficiente para compensar con creces el cada vez más elevado gasto en pensiones.

El petróleo amenaza la actividad

Uno de los elementos de mayor riesgo para la economía española (la mundial en general) es la evolución del precio del petróleo. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, ya ha reconocido que el PIB puede ceder 'varias décimas' de crecimiento este año si el barril de crudo se mantiene en niveles como los actuales, por encima de los 70 dólares debido a la elevada demanda internacional y de la situación geopolítica (crisis en Irak e Irán).

El traslado de rentas desde empresas y consumidores hacía los países productores de petróleo es importante (4.300 millones de euros en un año, según datos del Ministerio de Industria) en un país muy dependiente en materias primas energéticas.

Sin embargo, el principal temor de Economía pasa por que el encarecimiento del petróleo acabe elevando las tensiones inflacionistas (el IPC no baja del 3,9% desde hace dos meses) y se filtre en el crecimiento de los salarios (hasta ahora moderado) y los principales sectores de la economía. Por ahora, esto no ha ocurrido pero el aumento de los precios de producción industrial (por encima del 5% en el año) arroja sombras para los próximos trimestres.

La elevada inflación (el doble de lo estimado como correcto por el BCE) sí ayuda, en cambio, a mantener la recaudación por impuestos. El coste de la rebaja del IRPF y de sociedades se verá en parte atenuado por el efecto del IPC en la tarifa de los tributos. Con la misma renta se pagarán más impuestos (el Gobierno sólo compensa parte del efecto inflación en el IRPF).