Aerolíneas

El consejo de Iberia acepta la salida de Mullor y deja en suspenso la decisión sobre el relevo

El consejo de administración de Iberia tomó ayer conocimiento formal de la dimisión del consejero delegado del grupo, Ángel Mullor, pero no adoptó ninguna decisión sobre la reorganización de los poderes ejecutivos de la compañía. El órgano de gobierno de la aerolínea debe decidir, previsiblemente en su reunión del próximo mes de mayo, entre reeditar el actual modelo de bicefalia o ceder el conjunto de las funciones ejecutivas al presidente, Fernando Conte. Con toda probabilidad, esta última opción será la elegida.

Ángel Mullor formalizó la pasada semana ante la Comisión de Nombramientos y Retribuciones del grupo su decisión de renunciar al cargo de consejero delegado y abandonar la compañía tras 10 años en la dirección. La comisión de nombramientos se limitó a notificar al consejo la dimisión del ejecutivo.

Iberia, por otra parte, ha recibido el primer avión Airbus A-321 del contrato que la compañía firmó, en febrero de 2005, para la renovación de su flota de corto y medio radio, y lo ha bautizado con el nombre de 'Generalife'. Con este avión, Iberia inicia la implantación de un nuevo modelo de cabina en los aviones de la familia A-320 destinados a vuelos nacionales y de media distancia. La mayor novedad es la incorporación de una generación de asientos más cómodos, menos voluminosos y que permiten aumentar la ocupación del aparato.