EDITORIAL

Empleo menos precario

Los mensajes lanzados ayer por el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, ponen en evidencia que el Gobierno está decidido a reducir la elevada tasa de temporalidad reinante en el mercado laboral español. Caldera anunció que el Ejecutivo prepara un plan de choque, que tendrá una duración limitada en el tiempo, para incentivar la conversión de contratos eventuales en indefinidos mediante la concesión de 'ayudas públicas'. Además, aseguró que se pondrán límites legales a la encadenación de contratos temporales. Dos medidas que, si se articulan de manera adecuada, podrían tener un efecto notable en el mapa laboral español. En estos momentos, unos cinco millones de trabajadores tienen contratos temporales. Una cifra a todas luces desproporcionada, que podría reducirse de manera drástica con estas y otras medidas, como la extensión de la indemnización por despido de 33 días.